16 marzo 2011

Schubert, Auf dem wasser zu singen



Franz Schubert fue el gran maestro del lied. A mitad de la década de 1810 Schubert había escrito centenares de canciones y ya poseía un completo dominio de la forma además de su prolífica inspiración. Sólo en el año 1815 compuso más de cien obras de este género, y aunque en la década de 1820 su producción descendió, en cambio nos dejó el legado de muchas de sus mejores composiciones.

Auf dem wasser zu singen (Cantando en el agua) fue publicado por primera vez en 1823 y está considerado uno de sus mejores lied. El texto está basado en un poema de Friederich Leopold Graf zu Stolberg que fue un diplomático danés, poeta y clasicista, una figura importante en el tiempo que marcó la transición del clasicismo al romanticismo a finales del siglo dieciocho en Centro-Europa. Su poesía se ha conservado en gran parte al ser escogida por Schubert para sus lieder.
El poema "Auf dem wasser zu singen" fue escrito en 1782 y dedicado a su esposa Agnes von Stolberg Witzleben, con la cual acababa de casarse. Después de tan sólo seis años de feliz matrimonio y haber tenido cuatro hijos, Agnes falleció prematuramente.

Franz Liszt hizo una transcripción de este lied para piano solo en 1837-38 y que formó parte de su colección de 12 lieder populares de Schubert.




Auf dem wasser zu singen comienza con un la bemol menor que va cambiando a La bemol mayor y que parece ser el movimiento entre dos mundos diferentes: el físico y el emocional. Uno de ellos es la luz rojiza de los destellos últimos del día y el otro el mundo oscuro que le sigue comparándolo con fin de la existencia.

La composición marca cuidadosamente el tema del poema resaltando la brillantez del agua y el balanceo de la embarcación -nótese la habilidad con que Schubert hace esto cuando surge una octava y después desciende- imitando el movimiento de las olas, con una puntuación rápida que tal vez sugiera el movimiento del timón.
Pero al hacer esto, Schubert no sólo sigue el ritmo natural de las olas, sinó también el procedimiento que eligió Stolberg para el mismo propósito: téngase en cuenta que el poema puede ser examinado como una serie de coplas, cada una con una línea seguida de otra contra línea que contiene lenguaje e imágenes que son similares si bien no significa lo mismo, palabras específicas que enlazan las coplas, como un hilo de ejecución entre ellas; la técnica de sincronización es sorprendente, una vez más el movimiento de las olas arriba y abajo.

El poema sugiere un estado de somnolencia que se acerca, quizás un sueño; el mundo es visto bajo una luz extrañamente rojiza: el fascinante y breve momento del crepúsculo. La oscuridad pronto vendrá sobre el paisaje y la maravillosa imagen se desvanecerá con el anochecer.



Auf dem Wasser zu singen (Para cantar en el agua) D. 7
74

(Traducción propia)

En medio del brillo que reflejan las olas
Se desliza, como el cisne, el barco meciéndose;
¡Oh, en la alegría de estas ondas con suavidad brillante
se desliza el alma adelante como el barco;
Luego del cielo bajan sobre las olas
danzas del sol rojizo en todo el barco.

A través de los árboles del bosque del oeste
señales amistosas llegan de resplandor rojizo;
Bajo las ramas de la arboleda del este
murmullan los juncos en el brillo rojizo;
Alegría del Cielo y de la paz de la arboleda
respira el alma en el resplandor del atardecer.

¡Oh, el tiempo se desvanece en alas de rocío
para mi, meciéndome sobre las olas;
Mañana, desaparecerá con alas brillantes
otra vez, como ayer y hoy,
Hasta que, en un ala más alta y radiante,
Yo mismo desaparezca en el paso del tiempo.


A continuación podemos escuchar Auf dem Wasser zu singen (D. 774) interpretado sucesivamente por Elly Ameling, Dietrich Fischer Dieskau y en la versión de piano solo de Franz Liszt




Original en alemán - Für meine Agnes (Para mi Agnes)


Mitten im Schimmer der spiegelnden Wellen
Gleitet, wie Schwäne, der wankende Kahn:
Ach, auf der Freude sanftschimmernden Wellen
Gleitet die Seele dahin wie der Kahn;
Denn von dem Himmel herab auf die Wellen
Tanzet das Abendrot rund um den Kahn.

Über den Wipfeln des westlichen Haines
Winket uns freundlich der rötliche Schein;
Unter den Zweigen des östlichen Haines
Säuselt der Kalmus im rötlichen Schein;
Freude des Himmels und Ruhe des Haines
Atmet die Seel im errötenden Schein.

Ach, es entschwindet mit tauigem Flügel
Mir auf den wiegenden Wellen die Zeit;
Morgen entschwinde mit schimmerndem Flügel
Wieder wie gestern und heute die Zeit,
Bis ich auf höherem strahlendem Flügel
Selber entschwinde der wechselnden Zeit.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buena pagina, excelente

q u i n ø f f dijo...

Maravilloso, muchas gracias por cada una de tus entradas!