28 abril 2013

Saint-Saens, Introducción y rondó caprichoso



Pablo de Sarasate

En 1859, cuando tenía 15 años de edad y ya era un virtuoso reconocido, Pablo de Sarasate visitó al célebre compositor francés Camille Saint-Saëns y le encargó un concierto para violín, que aquél complacido procedió a componer. A partir de entonces los dos músicos llegarían a convertirse en grandes amigos. Según contaba el violinista español Juan Manén, contemporáneo de ambos, en la década de 1860 Saint-Saëns y Sarasate debían interpretar dúos "en los más conspicuos salones parisinos" sin otra retribución que las cenas servidas después del concierto.

Cuatro años más tarde, en 1863, Saint-Saëns escribió una pieza más en solitario dedicada especialmente a Sarasate: Introducción y Rondo Capriccioso en La menor para violín y orquesta, op. 28. Sarasate estrenó esta obra en París el 4 de abril de 1867 y desde aquella fecha hasta hoy,  ha seguido siendo una de las composiciones más populares de Saint-Saëns e interpretada por los mejores violinistas.

Años más tarde, escribiría Saint-Saëns: “Muchos años han pasado desde que por primera vez vi llegar a mi casa lleno de juventud y de vigor a Pablo Sarasate, célebre ya cuando apenas apuntaba el bigote sobre su labio. Me pidió con gran donaire y como si fuera cosa sencillísima que compusiera un concierto para él. Halagado y agradablemente impresionado, prometí lo que pidió, y cumplí mi palabra escribiendo un concierto en la mayor al que puso por nombre mi amigo, sin que haya podido saber nunca la causa," Concert-Stück” (Pieza de Concierto).


Camille Saint-Saëns

Camille Saint-Saëns, al igual que muchos otros compositores franceses románticos como Édouard Lalo y Georges Bizet, sintió un profundo interés en el estilo de música de baile español. Esta influencia impregna sus obras para violín solista, en particular la Introduction et Rondo Capriccioso y la Havanaise, op. 83 . El músico francés realizó en 1880 una gira por distintas ciudades españolas invitado por Pablo Sarasate, y se inspiró para alguna de sus obras en aires y ritmos españoles aportados por el virtuoso navarro. Éste, a su vez, fue el difusor de la música de Saint-Saëns en Alemania, en los Países Bajos, en Rusia y en América. Como señala Leopold Auer, "a Sarasate le corresponde la distinción de haber popularizado los conciertos de Max Bruch, Lalo y Saint-Saëns".

En la Introducción y rondó caprichoso resulta evidente un profundo conocimiento de la técnica del violín. Lo más importante es la elección de clave que permite al solista usar armónicos en la tónica dominante y poner brillo y color en el paso rápido de las notas, así como permitir al solista saltar facilmente octavas para darle más sabor y textura. La introducción, un tanto melancólica, se mantiene en un rango bajo, mientras la brillante coda se queda en la cuerda E por casi la totalidad de 32 compases, también el uso repetido del staccato nos dicen que esta pieza fue escrita para lucimiento a la vez del instrumento y el ejecutante.

Saint-Saëns y Sarasate tocando en un salón



3 comentarios:

Mariluz G H dijo...

Una auténtica belleza. No conocía ¿gracias!

un abrazo

Classic Musica dijo...

Hola, Mariluz! La música clásica tiene aún tesoros escondidos para descubrir.
Te devuelvo el abrazo.

Anónimo dijo...

Belleza de pieza.