24 julio 2011

Wagner, Lohengrin


Después de haber pasado algún tiempo lejos de su patria en un exilio forzoso a causa de las deudas, un joven Wagner de veintinueve años y Minna Planer, su primera esposa, pudieron viajar a Dresden en 1842. En su Autobiographische Skizze (Boceto autobiográfico) escribió: «La primera vez que vi el Rhin, con cálidas lágrimas en mis ojos, yo, pobre artista, juré fidelidad a mi patria alemana».Le aguardaba un periodo feliz y favorable en su hasta entonces agitada vida, un tanto bohemia y poco afortunada. Gracias principalmente al apoyo ofrecido por Meyerbeer fue contratado para poner en escena su ópera Rienzi, la cual se estrenó con acogida muy favorable en el Gran Teatro de la Real Corte de Sajonia el 20 de octubre de 1842. Nombrado Director musical del Gran Teatro, volvió a presentar allí El holandés errante (2 de enero de 1843) y Tannhäuser (19 de octubre de 1845), sus primeras obras maestras pertenecientes al que se considera periodo medio de su producción musical.

Wagner conoció las leyendas de Tannhäuser y Lohengrin al mismo tiempo, en 1.841 cuando vivía en París. Primero acabó Tannhäuser en 1.845; después, mientras se hallaba de vacaciones en Marienbad, en el verano del mismo año, su pensamiento volvió a Lohengrin, cuya historia se explica un poco en el poema de Wolfram von Eschenbach "Parzival", y más detalladamente en el poema épico anónimo de finales del s. XIII llamado "Lohengrin" y en la épica francesa "Le Chevalier au cygne".
Todas las versiones de la leyenda de Lohengrin sitúan la acción en Brabant, y Wagner especifica el momento histórico preciso: su Heinrich I es Henry I el Pajarero, Rey de Sajonia (919 - 936), el campeón de la unidad germana que persuadió a otros estados germanos a aliarse con Sajonia contra las fuerzas invasoras de Hungría.

"Le Chevalier au cygne", revivió el entusiasmo de Wagner por el tema y, sin dudarlo, escribió el boceto en prosa para la ópera, que transformó en poesía dramática cuando volvió a Dresden, donde trabajaba como director en el Teatro de la Corte. En 1.846 puso música al texto, pensando en los actores y el teatro de Dresden. Sabiendo que el 2º Acto era el que presentaría mayor dificultad, empezó componiendo el 3º Acto y después el 1º, dejando el 2º y el preludio de la ópera para el final. En Agosto de 1.847 ya tenía todos los bocetos. Toda la música se completó en Marzo de 1.848, y en Septiembre de ese mismo año Wagner dirigió un concierto del final de 1er. Acto.
"Lohengrin" representó un paso hacia adelante con respecto a "Tannhäuser": la rigidez aún no ha desaparecido (en toda sus óperas largas sólo una sección corta se salva de los tiempos dobles o cuádruples), pero el texto vocal y orquestal es mucho más rico que antes. La 1ª escena del Acto II, para Ortrud y Telramund, es un extenso pasaje de la genuina madurez de Wagner, comparable por su calidad con cualquier trozo del Anillo; de igual manera podría describirse otros pasajes: "Lohengrin" representa el paso hacia adelante de una primera ópera romántica germana a su estado adulto, tal como se evidencia en "Die Walküre" y las gloriosas obras de arte que surgen de ella.
(William Mann).

Wagner frecuentaba los cículos artísticos e intelectuales de Dresden y alli conocería a figuras como el compositor Ferdinand Hiller, el famoso arquitecto Gottfried Semper y también al editor radical August Röckel y al anarquista Mijail Bakunin. Wagner deseaba una profunda renovación de la sociedad de su tiempo y ello le condujo a implicarse en la política.
En los Estados alemanes independientes de la época, un movimiento nacionalista empezaba a hacer sentir su voz, reclamando más libertades a la vez que la unificación de Alemania. En abril de 1849 el rey Federico II de Sajonia decidió disolver el Parlamento y rechazar una nueva constitución que el pueblo le presentaba. El mes de mayo siguiente estalló una insurrección vagamente sostenida por Wagner, que fue rápidamente sofocada por tropas sajonas y prusianas, emitiéndose órdenes de arresto para los responsables, entre ellos Wagner. Nuevamente éste tuvo que huir y gracias a la ayuda de su buen amigo y futuro suegro Franz Liszt, encontró refugio en Zurich (Suiza). Antes de su marcha le entregó el manuscrito de Lohendrin encareciéndole que la ópera fuera representada.

Lohengrin se estrenó el 28 de agosto de 1850 en la Staatskapelle de Weimar (Alemania), con la dirección del propio Liszt. La fecha fue elegida especialmente por ser el aniversario del nacimiento en 1749 de Johann Wolfgang von Goethe, el más ilustre ciudadado de Weimar. Wagner había escrito, como ya era habitual, el libreto además de la música. La acogida fue favorable y en los años siguientes fue puesta en escena con éxito en los principales teatros alemanes y europeos, aunque su autor no pudo verla hasta 1861 en Viena.
Está considerada como la menos "alemana" de sus obras y una de las más populares y apreciadas por toda clase de oyentes por su romántica inspiración y lirismo. Son muy conocidos algunos de sus fragmentos como los Preludios al acto I y III, la delicada "Marcha nupcial" y el aria de tenor "In fermen land".


El rey Luis II de Baviera que subió al trono en 1864 a los dieciocho años, era un apasionado admirador de la música de Wagner. Gracias a su mecenazgo se construyó el Teatro de Bayreuth y el compositor pudo dedicarse a escribir sus mejores óperas. El joven rey sentía especial predilección por Lohengrin, mandando erigir en su honor un maravilloso castillo "de cuento de hadas" al que llamó Neuchwanstein que significa "nuevo cisne de piedra". En su interior hay pinturas referentes al argumento de la obra y Luis II acostumbraba a pasear de noche por unas grutas interiores en un barco con figura de cisne, igual que el protagonista de la ópera.



ACTO I


Por las riberas del Scheldt, cerca de Amberes, un heraldo convoca a las armas al pueblo de Brabante, que responde alegremente. El rey Enrique explica que antes de marchar a la lucha en defensa del reino contra los bárbaros húngaros, quiere resolver la desunión existente en el seno del ducado de Brabante. Y manda a Telramund, que está presente con su esposa, que relate la razón de la disputa.

Telramund dice al Rey que fue encargado de la custodia de los hijos del último duque cuando éste murió. Un día, el hijo varón, Gottfried, desapareció cuando se encontraba solo con su hermana Elsa. Y Telramund acusa ahora a Elsa de haber dado muerte a su hermano para heredar el ducado. En consecuencia, renunció a la mano de Elsa, casándose en su lugar con Ortrud, por cuya noble ascendencia él pretende ser ahora gobernador de Brabante. Los nobles y el propio Rey se horrorizan ante aquella acusación. El Rey manda traer a su presencia a Elsa, determinado a averiguar la verdad y a juzgar a quien sea culpable.

Llega Elsa. No puede dar respuesta clara a lo que el Rey le pregunta pero relata un ensueño, ante la confusión de los presentes, en el que se le apareció un caballero vestido con resplandeciente armadura, como su campeón: "Oft in trüben Tagen" ("Una vez, en los sombríos días"). Telramund insiste en su versión y el Rey y las gentes de Brabante están inclinados a creerle. El Rey, entonces, decide que el caso sea resuelto por un combate entre Telramund y la persona a quien Elsa designe como defensor.

Obedeciendo el mandato del Rey, el heraldo, con notas adornadas de trompetas, convoca a quien quiera defender a Elsa. La llamada se repite por dos veces, pero nadie acude en defensa de la dama. Entonces, mientras Elsa y las damas asistentes ruegan al Cielo, puestas de rodillas, la multitud queda atónita al ver aparecer por el río a un cisne ("Ein Schwann!") remolcando una barca en la que viene un caballero vestido con armadura de plata. Todos le dan la bienvenida, excepto Telramund y Ortrud; él se despide del cisne y pone el pie en la orilla. Pide permiso a Elsa para actuar como su caballero, pero impone la condición de que nunca debe preguntarle su nombre ni su origen. Llena de confianza, Elsa accede y ambos se juran amor mutuo.

El caballero es Lohengrin; avanza y reta a Telramund, cuyos amigos le aconsejan que se retire. El heraldo anuncia el combate y pide a Dios que la justicia prevalezca. Los dos hombres luchan; Lohengrin derrota a Telramund, pero le perdona la vida. Todos aplauden la victoria y Elsa expresa su alegría; las únicas voces disidentes son las de Telramund y Ortrud.




ACTO II

Por la noche, y en las escalinatas de la catedral, Ortrud y Telramund rumían su derrota. Desde el palacio llegan las notas de la fiesta. Telramund se queja de su desgraciada suerte a causa de las maquinaciones de su esposa, que es una hechicera. Ella en cambio dice a su esposo que el poder del victorioso caballero podrá ser doblegado solamente en el caso de que Elsa se vea obligada a preguntarle su nombre y su origen, o si fuese herido. Ambos determinan vengarse.

Aparece Elsa en el balcón, cantando su alegría. Ortrud hace que Telramund se marche y se dirige a Elsa, lamentándose de su desgracia, pero mientras Elsa desaparece para bajar a la calle, Ortrud exulta ante la posibilidad de vengarse. Entra en escena Elsa y dice a Ortrud que la perdona, y promete tratar de que ella y su esposo recuperen el favor real; en su dúo, Ortrud ladinamente deja caer en la mente de Elsa las semillas de la duda acerca de su caballero.

Salen las dos mujeres y aparece Telramund, que se oculta cuando, al romper el día, los trompeteros llaman al pueblo a una reunión. Llegan los nobles y ciudadanos. El heraldo anuncia que Telramund es desterrado y que el misterioso caballero, esto es, Lohengrin, se unirá en matrimonio a Elsa, es nombrado Guardián de Brabante y conducirá a los brabantinos a la guerra. La multitud aclama los reales decretos. Sin embargo, cuatro nobles, amigos de Telramund no se muestran propicios a ser mandados por Lohengrin, y Telramund, desafiando el decreto, se presenta ante ellos, que, a su vez, lo ocultan.

Cuatro pajes anuncian la llegada de Elsa y su cortejo de damas. Cuando están a punto de entrar en la catedral, aparece Ortrud, diciendo amargamente que Elsa ha usurpado el lugar que le correspondía a ella, y se mofa de Elsa por no conocer el nombre de su caballero, con el que va a casarse. Elsa, atónita, replica que tiene entera confianza en él, pero Ortrud continúa y lo califica de traidor. Llega entonces Lohengrin con el Rey y consuela a Elsa, pero ahora es Telramund el que, osadamente, se hace presente. Al principio todos rehúsan escucharle, pero él insiste en que Lohengrin descubra su personalidad, pues de otro modo, sospecha que su origen puede ser diabólico.

Despreciativamente, Lohengrin rehúsa dar una respuesta. Sólo Elsa puede obligarle a hablar, dice; y se da cuenta de que está profundamente turbada. En un concertante, Ortrud y Telramund se felicitan por haber puesto dudas en Elsa: ésta manifiesta su deseo de saber quién es Lohengrin y por su parte, el Rey y el pueblo reafirman su confianza. Por un momento, Telramund logra hablar con Elsa contra Lohengrin, pero éste la toma del brazo y todos entran en la catedral.


ACTO III

La escena se desarrolla en la cámara nupcial. A los sones de una marcha, entra Elsa entre un grupo de damas y Lohengrin, acompañado de otro de nobles y del propio Rey. La pareja pronto queda a solas. Cantan tiernamente su amor, pero cuando Lohengrin pregunta su nombre a Elsa, ella se entristece al no poder saber el nombre de él. Lohengrin dice que no le pregunte, pero insiste cada vez más impetuosamente diciendo que presiente el día en que el cisne regrese y se lleve a Lohengrin con él.

En el momento más álgido se abre repentinamente la puerta de la cámara y entra Telramund con sus cuatro amigos. Con un solo golpe, Lohengrin da muerte a Telramund, y los cuatro acompañantes se postran de rodillas ante él. Este dice a Elsa que la felicidad de ambos se ha acabado y llama a las damas para que lleven a Elsa a presencia del Rey, ante el cual él va a decir quién es.




La escena tiene lugar ahora en la orillas del Scheldt, donde están reunidos el Rey y los nobles. Es por la mañana temprano y todos se preparan para marchar a la guerra. Entran los cuatro nobles portando el cadáver del Telramund, seguidos de Elsa, consternada, y de su séquito de damas. Finalmente, aparece Lohengrin, quien dice al Rey, para consternación de todos, que no puede ponerse al frente de los soldados, y que Elsa ha quebrantado el voto que había hecho y le ha preguntado su nombre y su origen.

Y descubre su secreto: es un caballero del Santo Grial, de nombre Lohengrin, hijo de Parsifal, y ahora que su secreto ha sido revelado ha perdido su poder y debe regresar. Y reprocha a Elsa, que está anonadada al darse cuenta de que todo se ha roto entre ellos. Desesperada, le pide que no la abandone, y el Rey y el pueblo se unen a su petición. Pero Lohengrin no puede quedarse. Predice una gloriosa victoria para las armas alemanas; entonces aparece el cisne, arrastrando una barca vacía. Lohengrin le saluda: "Mein lieber Schwann" ("Mi querido cisne"), abraza a Elsa en una tierna despedida, entregándole la espada, el cuerno de caza y el anillo, para que se lo dé a su hermano Gottfried si alguna vez vuelve.

De repente aparece Ortrud con aire de triunfo. Dice a Elsa que ella transformó a Gottfried en un cisne, el cisne que ahora sirve a Lohengrin; si Lohengrin hubiera podido quedarse también habría podido devolver a Gottfried a su estado natural, pero ahora la oportunidad se ha perdido. Lohengrin cae de rodillas y reza. En respuesta a su plegaria, aparece una paloma sobre su embarcación, el cisne se sumerge en las aguas del río y aparece Gottfried, mientras Ortrud ruge de rabia. Los ciudadanos de Brabante vitorean a Gottfried, quien desde ahora les gobernará. La paloma conduce ahora la embarcación, en la que va Lohengrin. Mientras, Elsa, que lo ve marchar, cae sin vida en los brazos de su hermano.



A pesar de que en la actualidad pueden verse magníficas representaciones de Wagner en otros grandes teatros, es difícil que Bayreuth pierda el carisma histórico que posee.

BAYREUTHER FESTSPIELE Página web

RADIO CLASICA (Radio Televisión Española)retransmitirá en directo, como todos los años. el Festival de Bayreuth. En paises de centro y sudamérica la emisión debe ajustarse a la diferencia horaria (aproximadamente será entre las ocho y las doce horas de la mañana según el pais).




1 comentario:

Aldo Shea dijo...

Hola:en primer lugar la felicito por su blog,es muy instructivo para aquellas personas que les gusta la música pero nunca han podido acceder a un conocimiento general tan variado como el que ud hace.Por otra parte quería hacerle un comentario respecto a Bayreuth.Pese a que se piensa que el Teatro de los Festivales fue gracias al apoyo económico del Rey Luis,no es así,en dicha época ya Ludwig estaba alejado y tenía muchos problemas con el acoso de su entorno por la ayuda a Wagner,además el Rey quería que dicho teatro se construyera en Baviera,pero Wagner,buscó un lugar alejado de los teatros tradicionales donde su teatro fuese único.Para financiar su construcción se formó una comisión de amigos que colaboraban juntando fondos,como el famoso pianista Carl Tausig,dando recitales por varios países, Malwida von Meysenbug,activa colaboradora,el mismo Wagner viajaba buscando otros mecenas y entre muchos el Jedive de Egipto y Willem 1º de Prusia.Wagner sólo aceptó de Ludwig la ayuda para construir Wahnfried (Paz de la imaginación)y para calmar los celos de Ludwig le dijo:"mi querido Ludwig,en Wahnfried gracias a su eterna generosidad tendré la paz que necesito para componer y usted sabrá que aquí en esta casa,reposaré para siempre cuando me haya ido de este mundo"
Aldo O Shea - ing.shea@gmail.com