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26 mayo 2016

Mascagni, L'Amico Fritz (Intermezzo)



Existen obras musicales casi olvidadas que, sin embargo, nos ofrecen fragmentos de gran belleza dentro de su sencillez.

L'amico Fritz (en español El amigo Fritz) es una ópera verista en tres actos de Pietro Mascagni según libreto de P. Suardon (Nicola Daspuro), con adiciones de Giovanni Targioni-Tozzetti, basada en la novela L'ami Fritz de dos populares literatos franceses: Émile Erckmann y Pierre-Alexandre Chatrian, quienes escribian en colaboración.
Es la segunda ópera de Mascagni y se estrenó en Roma en el Teatro Costanzi, el 31 de octubre de 1891, luego de superar dificultades y un año después de su gran obra, Cavalleria rusticana.

Otros estrenos incluyen el de Hamburgo el 16 de enero de 1892 con Gustav Mahler dirigiendo; en Londres el 23 de mayo de 1892 en la Royal Opera House, Covent Garden; y en Australia el 19 de octubre de 1893 en el Princess's Theatre en Melbourne. En su época, esta ópera tuvo cierto éxito y es probablemente la obra más famosa del compositor después de Cavalleria rusticana.


Actualmente se representa mucho más raramente que Cavalleria, que sigue siendo la única obra perdurable de Mascagni. En las estadísticas de Operabase aparece con sólo 5 funciones en el período 2005-2010. El Intermedio, y El dúo de la cereza entre Fritz y Suzel en el Acto II, son los fragmentos más conocidos.
La única representación que ha alcanzado cierto grado de difusión ha sido la interpretada por Mirella Freni y Luciano Pavarotti, dos de los más famosos intérpretes de Mimí y Rodolfo de La Bohème.

L'amico Fritz es una agradable obra de plácido ambiente rural y su sencillo argumento trata del rico y soltero Fritz Kobus, cuya misoginia será vencida por el encanto de la dulce joven Suzel, ante la amenaza de que el padre de ella le obligue a casarse con otro hombre, todo lo cual no resultará ser más que una estratagema.


A continuacuón podemos escuchar el Intermezzo.


26 octubre 2013

HALLOWEEN !



Falta ya poco para la celebración del Halloween, esta fiesta importada y cada vez más popular entre nosotros. Hubo una época en que lo típico era comer castañas y los dulces "panellets", visitar devotamente a los difuntos en los cementerios y asistir a una representación de Don Juan Tenorio de José Zorrilla que se prodigaba por todos los teatros, en la televisión y en la radio, interpretado por los más famosos actores.

La obra en cuestión, de versos muy pegadizos y conocidos, venía a cuento por la terrorífica escena final donde aparecía el espíritu del Comendador, muerto por la espada de Don Juan que acababa de deshonrar a su hija. Este personaje ha inspirado a gran número de escritores e incluso Mozart le dedicó su inmortal ópera. Pero no hablaremos de ella, sinó de otra en la que aparecen brujas y conjuros, fantasmas de muertos, visiones y muchas más cosas para pasar miedo.


A pesar de lo desagradable del tema, gracias al genio de Shakespeare, "Macbeth" es una de sus obras más populares y el compositor Giuseppe Verdi le puso música en una de sus mejores óperas. Gran admirador de Shakespeare, Verdi le dedicó en su madurez creativa otras dos magníficas obras: "Otelo" y "Falstaff".

Estrenada en el Teatro della Pergola, de Florencia el 14 de marzo de 1847, obtuvo un gran éxito y numerosas representaciones. En 1864 pidieron a Verdi música adicional, una ballet y un coro final, para una producción en el Théâtre-Lyrique Impérial du Châtelet en París. El compositor aprovechó la oportunidad para revisar toda la obra, requiriendo de nuevo al libretista Piave y la nueva versión se representó por vez primera el 21 de abril de 1865 con menos éxito, un fiasco, según las palabras del propio Verdi.

A partir de entonces, la ópera fue raramente representada. Dos producciones europeas, en Berlín en los años treinta y en Glyndebourne en 1938 y 1939, fueron importantes para ayudar a la reposición en el siglo XX. En 1959 apareció en la lista de la Metropolitan Opera por vez primera y en 1960 en la Royal Opera house Covent Garden. En la actualidad Macbeth se encuentra entre las más representadas del repertorio; en las estadísticas de Operabase aparece la n.º 31 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 19.ª en Italia y la novena de Verdi, con 123 representaciones.


La acción se sitúa en Escocia, año 1040. Macbeth, barón de Glamis y primo del rey Duncan regresa junto a Banquo, su compañero de armas en el campo de batalla, donde han vencido a los invasores de su país. Se encuentran con tres brujas que predicen a Macbeth que pronto será rey y a Banquo padre de reyes.
En su castillo, Macbeth y su esposa reciben al rey que premia a su primo con un nuevo título de barón de Cawdor. Pero la desmedida ambición de lady Macbeth empuja a su esposo a dar muerte al soberano mientras duerme, culpando del crimen a los sirvientes. Los hijos de Duncan, Malcom y Donalban huyen temiendo también por su vida y Macbeth es coronado rey.

Debatiéndose entre remordimientos y miedo a perder el trono, Macbeth invita a cenar a su amigo Banquo y a su hijo Fleance, pero ordena que les den muerte al llegar. Fleance consigue huir y el espectro de Banquo se aparece en la cena, acusando al nuevo rey y a su esposa por los crímenes cometidos. Macbeth vuelve a consultar a las brujas, las cuales hacen un conjuro en el que aparecen tres espíritus. El primero aconseja a Macbeth que se guarde de un personaje llamado Macduff. El segundo le dice que ningún hombre nacido de mujer lo vencerá y el tercero le vaticina que estará seguro mientras el bosque de Birnam no se mueva.


Macbeth marcha tranquilo, porque en apariencia nada puede vencerle. Cuando se entrera que Macduff ha desertado a Inglaterra, enfurecido manda dar muerte a toda su familia. Entretanto, lady Macbeth acosada por remordimientos, se pasea sonámbula por el castillo, viendo imaginarias manchas de sangre en sus manos y relatando el asesinato del rey Duncan, ante el espanto de su médico y los sirvientes. Conclusión: regresan Malcom, hijo de Duncan y Macduff con un ejército desde Inglaterra y camuflados con ramas de árboles del bosque de Birnam consiguen llegar al castillo y dar muerte a Macbeth. Lo hace Macduff que nació por cesárea de su madre ya muerta y por tanto no se le considera "nacido de mujer".

Más información sobre la obra de Shakespeare: AQUI
Más información ópera de Verdi: AQUI

Existió un rey Macbeth histórico que reinó de 1040 a 1057 pero su biografía es bastante distinta. Al parecer le correspondía el trono, pero el rey cambió las leyes sucesorias en favor de su nieto. Macbeth le dió muerte en una batalla y más tarde peregrinó a Roma en busca de perdón, como se solía hacer en aquellos tiempos. Shakespeare creó una obra de ficción, basándose en algunos hechos reales y relatos más o menos verídicos o legendarios. Su propósito sin duda era escribir una dura tragedia que reflejara las ambiciones, traición y lucha por el poder. ¿No suena esto un poco familiar aún tantos siglos después?


María Callas canta el aria "Una macchia..." acto II. Es una grabación "en vivo" del 7 de Diciembre del año 1952 en el Teatro alla Scala de Milán, con la dirección de Victor de Sabata. Hubiera debido dirigir Arturo Toscanini, pero su precaria salud lo impidió.



En el siguiente vídeo se puede ver y escuchar la ópera completa.

24 julio 2011

Wagner, Lohengrin


Después de haber pasado algún tiempo lejos de su patria en un exilio forzoso a causa de las deudas, un joven Wagner de veintinueve años y Minna Planer, su primera esposa, pudieron viajar a Dresden en 1842. En su Autobiographische Skizze (Boceto autobiográfico) escribió: «La primera vez que vi el Rhin, con cálidas lágrimas en mis ojos, yo, pobre artista, juré fidelidad a mi patria alemana».Le aguardaba un periodo feliz y favorable en su hasta entonces agitada vida, un tanto bohemia y poco afortunada. Gracias principalmente al apoyo ofrecido por Meyerbeer fue contratado para poner en escena su ópera Rienzi, la cual se estrenó con acogida muy favorable en el Gran Teatro de la Real Corte de Sajonia el 20 de octubre de 1842. Nombrado Director musical del Gran Teatro, volvió a presentar allí El holandés errante (2 de enero de 1843) y Tannhäuser (19 de octubre de 1845), sus primeras obras maestras pertenecientes al que se considera periodo medio de su producción musical.

Wagner conoció las leyendas de Tannhäuser y Lohengrin al mismo tiempo, en 1.841 cuando vivía en París. Primero acabó Tannhäuser en 1.845; después, mientras se hallaba de vacaciones en Marienbad, en el verano del mismo año, su pensamiento volvió a Lohengrin, cuya historia se explica un poco en el poema de Wolfram von Eschenbach "Parzival", y más detalladamente en el poema épico anónimo de finales del s. XIII llamado "Lohengrin" y en la épica francesa "Le Chevalier au cygne".
Todas las versiones de la leyenda de Lohengrin sitúan la acción en Brabant, y Wagner especifica el momento histórico preciso: su Heinrich I es Henry I el Pajarero, Rey de Sajonia (919 - 936), el campeón de la unidad germana que persuadió a otros estados germanos a aliarse con Sajonia contra las fuerzas invasoras de Hungría.

"Le Chevalier au cygne", revivió el entusiasmo de Wagner por el tema y, sin dudarlo, escribió el boceto en prosa para la ópera, que transformó en poesía dramática cuando volvió a Dresden, donde trabajaba como director en el Teatro de la Corte. En 1.846 puso música al texto, pensando en los actores y el teatro de Dresden. Sabiendo que el 2º Acto era el que presentaría mayor dificultad, empezó componiendo el 3º Acto y después el 1º, dejando el 2º y el preludio de la ópera para el final. En Agosto de 1.847 ya tenía todos los bocetos. Toda la música se completó en Marzo de 1.848, y en Septiembre de ese mismo año Wagner dirigió un concierto del final de 1er. Acto.
"Lohengrin" representó un paso hacia adelante con respecto a "Tannhäuser": la rigidez aún no ha desaparecido (en toda sus óperas largas sólo una sección corta se salva de los tiempos dobles o cuádruples), pero el texto vocal y orquestal es mucho más rico que antes. La 1ª escena del Acto II, para Ortrud y Telramund, es un extenso pasaje de la genuina madurez de Wagner, comparable por su calidad con cualquier trozo del Anillo; de igual manera podría describirse otros pasajes: "Lohengrin" representa el paso hacia adelante de una primera ópera romántica germana a su estado adulto, tal como se evidencia en "Die Walküre" y las gloriosas obras de arte que surgen de ella.
(William Mann).

Wagner frecuentaba los cículos artísticos e intelectuales de Dresden y alli conocería a figuras como el compositor Ferdinand Hiller, el famoso arquitecto Gottfried Semper y también al editor radical August Röckel y al anarquista Mijail Bakunin. Wagner deseaba una profunda renovación de la sociedad de su tiempo y ello le condujo a implicarse en la política.
En los Estados alemanes independientes de la época, un movimiento nacionalista empezaba a hacer sentir su voz, reclamando más libertades a la vez que la unificación de Alemania. En abril de 1849 el rey Federico II de Sajonia decidió disolver el Parlamento y rechazar una nueva constitución que el pueblo le presentaba. El mes de mayo siguiente estalló una insurrección vagamente sostenida por Wagner, que fue rápidamente sofocada por tropas sajonas y prusianas, emitiéndose órdenes de arresto para los responsables, entre ellos Wagner. Nuevamente éste tuvo que huir y gracias a la ayuda de su buen amigo y futuro suegro Franz Liszt, encontró refugio en Zurich (Suiza). Antes de su marcha le entregó el manuscrito de Lohendrin encareciéndole que la ópera fuera representada.

Lohengrin se estrenó el 28 de agosto de 1850 en la Staatskapelle de Weimar (Alemania), con la dirección del propio Liszt. La fecha fue elegida especialmente por ser el aniversario del nacimiento en 1749 de Johann Wolfgang von Goethe, el más ilustre ciudadado de Weimar. Wagner había escrito, como ya era habitual, el libreto además de la música. La acogida fue favorable y en los años siguientes fue puesta en escena con éxito en los principales teatros alemanes y europeos, aunque su autor no pudo verla hasta 1861 en Viena.
Está considerada como la menos "alemana" de sus obras y una de las más populares y apreciadas por toda clase de oyentes por su romántica inspiración y lirismo. Son muy conocidos algunos de sus fragmentos como los Preludios al acto I y III, la delicada "Marcha nupcial" y el aria de tenor "In fermen land".


El rey Luis II de Baviera que subió al trono en 1864 a los dieciocho años, era un apasionado admirador de la música de Wagner. Gracias a su mecenazgo se construyó el Teatro de Bayreuth y el compositor pudo dedicarse a escribir sus mejores óperas. El joven rey sentía especial predilección por Lohengrin, mandando erigir en su honor un maravilloso castillo "de cuento de hadas" al que llamó Neuchwanstein que significa "nuevo cisne de piedra". En su interior hay pinturas referentes al argumento de la obra y Luis II acostumbraba a pasear de noche por unas grutas interiores en un barco con figura de cisne, igual que el protagonista de la ópera.



ACTO I


Por las riberas del Scheldt, cerca de Amberes, un heraldo convoca a las armas al pueblo de Brabante, que responde alegremente. El rey Enrique explica que antes de marchar a la lucha en defensa del reino contra los bárbaros húngaros, quiere resolver la desunión existente en el seno del ducado de Brabante. Y manda a Telramund, que está presente con su esposa, que relate la razón de la disputa.

Telramund dice al Rey que fue encargado de la custodia de los hijos del último duque cuando éste murió. Un día, el hijo varón, Gottfried, desapareció cuando se encontraba solo con su hermana Elsa. Y Telramund acusa ahora a Elsa de haber dado muerte a su hermano para heredar el ducado. En consecuencia, renunció a la mano de Elsa, casándose en su lugar con Ortrud, por cuya noble ascendencia él pretende ser ahora gobernador de Brabante. Los nobles y el propio Rey se horrorizan ante aquella acusación. El Rey manda traer a su presencia a Elsa, determinado a averiguar la verdad y a juzgar a quien sea culpable.

Llega Elsa. No puede dar respuesta clara a lo que el Rey le pregunta pero relata un ensueño, ante la confusión de los presentes, en el que se le apareció un caballero vestido con resplandeciente armadura, como su campeón: "Oft in trüben Tagen" ("Una vez, en los sombríos días"). Telramund insiste en su versión y el Rey y las gentes de Brabante están inclinados a creerle. El Rey, entonces, decide que el caso sea resuelto por un combate entre Telramund y la persona a quien Elsa designe como defensor.

Obedeciendo el mandato del Rey, el heraldo, con notas adornadas de trompetas, convoca a quien quiera defender a Elsa. La llamada se repite por dos veces, pero nadie acude en defensa de la dama. Entonces, mientras Elsa y las damas asistentes ruegan al Cielo, puestas de rodillas, la multitud queda atónita al ver aparecer por el río a un cisne ("Ein Schwann!") remolcando una barca en la que viene un caballero vestido con armadura de plata. Todos le dan la bienvenida, excepto Telramund y Ortrud; él se despide del cisne y pone el pie en la orilla. Pide permiso a Elsa para actuar como su caballero, pero impone la condición de que nunca debe preguntarle su nombre ni su origen. Llena de confianza, Elsa accede y ambos se juran amor mutuo.

El caballero es Lohengrin; avanza y reta a Telramund, cuyos amigos le aconsejan que se retire. El heraldo anuncia el combate y pide a Dios que la justicia prevalezca. Los dos hombres luchan; Lohengrin derrota a Telramund, pero le perdona la vida. Todos aplauden la victoria y Elsa expresa su alegría; las únicas voces disidentes son las de Telramund y Ortrud.




ACTO II

Por la noche, y en las escalinatas de la catedral, Ortrud y Telramund rumían su derrota. Desde el palacio llegan las notas de la fiesta. Telramund se queja de su desgraciada suerte a causa de las maquinaciones de su esposa, que es una hechicera. Ella en cambio dice a su esposo que el poder del victorioso caballero podrá ser doblegado solamente en el caso de que Elsa se vea obligada a preguntarle su nombre y su origen, o si fuese herido. Ambos determinan vengarse.

Aparece Elsa en el balcón, cantando su alegría. Ortrud hace que Telramund se marche y se dirige a Elsa, lamentándose de su desgracia, pero mientras Elsa desaparece para bajar a la calle, Ortrud exulta ante la posibilidad de vengarse. Entra en escena Elsa y dice a Ortrud que la perdona, y promete tratar de que ella y su esposo recuperen el favor real; en su dúo, Ortrud ladinamente deja caer en la mente de Elsa las semillas de la duda acerca de su caballero.

Salen las dos mujeres y aparece Telramund, que se oculta cuando, al romper el día, los trompeteros llaman al pueblo a una reunión. Llegan los nobles y ciudadanos. El heraldo anuncia que Telramund es desterrado y que el misterioso caballero, esto es, Lohengrin, se unirá en matrimonio a Elsa, es nombrado Guardián de Brabante y conducirá a los brabantinos a la guerra. La multitud aclama los reales decretos. Sin embargo, cuatro nobles, amigos de Telramund no se muestran propicios a ser mandados por Lohengrin, y Telramund, desafiando el decreto, se presenta ante ellos, que, a su vez, lo ocultan.

Cuatro pajes anuncian la llegada de Elsa y su cortejo de damas. Cuando están a punto de entrar en la catedral, aparece Ortrud, diciendo amargamente que Elsa ha usurpado el lugar que le correspondía a ella, y se mofa de Elsa por no conocer el nombre de su caballero, con el que va a casarse. Elsa, atónita, replica que tiene entera confianza en él, pero Ortrud continúa y lo califica de traidor. Llega entonces Lohengrin con el Rey y consuela a Elsa, pero ahora es Telramund el que, osadamente, se hace presente. Al principio todos rehúsan escucharle, pero él insiste en que Lohengrin descubra su personalidad, pues de otro modo, sospecha que su origen puede ser diabólico.

Despreciativamente, Lohengrin rehúsa dar una respuesta. Sólo Elsa puede obligarle a hablar, dice; y se da cuenta de que está profundamente turbada. En un concertante, Ortrud y Telramund se felicitan por haber puesto dudas en Elsa: ésta manifiesta su deseo de saber quién es Lohengrin y por su parte, el Rey y el pueblo reafirman su confianza. Por un momento, Telramund logra hablar con Elsa contra Lohengrin, pero éste la toma del brazo y todos entran en la catedral.


ACTO III

La escena se desarrolla en la cámara nupcial. A los sones de una marcha, entra Elsa entre un grupo de damas y Lohengrin, acompañado de otro de nobles y del propio Rey. La pareja pronto queda a solas. Cantan tiernamente su amor, pero cuando Lohengrin pregunta su nombre a Elsa, ella se entristece al no poder saber el nombre de él. Lohengrin dice que no le pregunte, pero insiste cada vez más impetuosamente diciendo que presiente el día en que el cisne regrese y se lleve a Lohengrin con él.

En el momento más álgido se abre repentinamente la puerta de la cámara y entra Telramund con sus cuatro amigos. Con un solo golpe, Lohengrin da muerte a Telramund, y los cuatro acompañantes se postran de rodillas ante él. Este dice a Elsa que la felicidad de ambos se ha acabado y llama a las damas para que lleven a Elsa a presencia del Rey, ante el cual él va a decir quién es.




La escena tiene lugar ahora en la orillas del Scheldt, donde están reunidos el Rey y los nobles. Es por la mañana temprano y todos se preparan para marchar a la guerra. Entran los cuatro nobles portando el cadáver del Telramund, seguidos de Elsa, consternada, y de su séquito de damas. Finalmente, aparece Lohengrin, quien dice al Rey, para consternación de todos, que no puede ponerse al frente de los soldados, y que Elsa ha quebrantado el voto que había hecho y le ha preguntado su nombre y su origen.

Y descubre su secreto: es un caballero del Santo Grial, de nombre Lohengrin, hijo de Parsifal, y ahora que su secreto ha sido revelado ha perdido su poder y debe regresar. Y reprocha a Elsa, que está anonadada al darse cuenta de que todo se ha roto entre ellos. Desesperada, le pide que no la abandone, y el Rey y el pueblo se unen a su petición. Pero Lohengrin no puede quedarse. Predice una gloriosa victoria para las armas alemanas; entonces aparece el cisne, arrastrando una barca vacía. Lohengrin le saluda: "Mein lieber Schwann" ("Mi querido cisne"), abraza a Elsa en una tierna despedida, entregándole la espada, el cuerno de caza y el anillo, para que se lo dé a su hermano Gottfried si alguna vez vuelve.

De repente aparece Ortrud con aire de triunfo. Dice a Elsa que ella transformó a Gottfried en un cisne, el cisne que ahora sirve a Lohengrin; si Lohengrin hubiera podido quedarse también habría podido devolver a Gottfried a su estado natural, pero ahora la oportunidad se ha perdido. Lohengrin cae de rodillas y reza. En respuesta a su plegaria, aparece una paloma sobre su embarcación, el cisne se sumerge en las aguas del río y aparece Gottfried, mientras Ortrud ruge de rabia. Los ciudadanos de Brabante vitorean a Gottfried, quien desde ahora les gobernará. La paloma conduce ahora la embarcación, en la que va Lohengrin. Mientras, Elsa, que lo ve marchar, cae sin vida en los brazos de su hermano.



A pesar de que en la actualidad pueden verse magníficas representaciones de Wagner en otros grandes teatros, es difícil que Bayreuth pierda el carisma histórico que posee.

BAYREUTHER FESTSPIELE Página web

RADIO CLASICA (Radio Televisión Española)retransmitirá en directo, como todos los años. el Festival de Bayreuth. En paises de centro y sudamérica la emisión debe ajustarse a la diferencia horaria (aproximadamente será entre las ocho y las doce horas de la mañana según el pais).




02 abril 2011

Rimsky-Korsakov, Snegurochka (La Doncella de Nieve)



Pintura de Mikhail Alesandrovich Vrubel


La Doncella de Nieve: Un Cuento de primavera
(Snegúrochka–Vesennyaya Skazka) es una ópera con un Prólogo y cuatro actos compuesta por Nicolai Rimsky-Korsakov entre 1880-81. También escribió el libreto, inspirándose en una obra literaria de igual título de Aleksandr Ostrovski, sobre la cual ya en 1873 Tchaikovsky había compuesto y dado a conocer una música incidental.
El estreno de la ópera de Rimsky-Korsakov tuvo lugar en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo el 29 de enero de 1882, dirigida por Eduard Nápravnik. Tres años más tarde fue presentada en Moscú por la Opera privada de Rusia bajo la dirección de Enrico Bevignani y con magníficos diseños escénicos de Viktor Vasnetsov, Isaac Levitan y Konstantin Korovin. En el Teatro Bolshoi se presentó en 1893. Más adelante, en el año 1898 la ópera fue revisada como la versión que hoy conocemos.



La historia trata sobre la oposición de las fuerzas eternas de la naturaleza e implica la interacción de personajes mitológicos (Primavera, Escarcha, Espíritu del Bosque) gente real (Mizgir, Kupava) y aquellos mitad míticos-mitad reales (La Doncella de Nieve, Lel, Berendey).
El compositor se esforzó por distinguir a cada grupo de personajes musicalmente y varios de ellos tienen asociado su propio "leitmotiv". Además de estas distinciones caracteriza a la gente del pueblo en particular con melodías populares. Rimsky-Korsakov manifestó sus preferencias hacia esta obra, a la que consideraba su favorita.
PERSONAJES PRINCIPALES:
Snegurocka, La Doncella de Nieve
La Belleza de Primavera
El Hielo Escarcha
El pastor Lel
Mizgir
Kupava
Coro y figurantes: toda la gente del pueblo, hombres, mujeres, jóvenes, pastores, comerciantes. Comitiva del Zar, con toda clase de personajes. Comitiva de la Primavera, duendes del bosque, aves y flores.

PROLOGO

Tiempo: Época Prehistórica. Lugar: La tierra de los Berendeyans. En su capital reside el Zar Berenday y es lugar de reunión de los comerciantes.

En la Colina Roja, paisaje cercano a la ciudad, Snegurochka (La Doncella de Nieve) hija de la Primavera y del Hielo Escarcha ha crecido apartada de los humanos, sólo con la amistad del pastor Lel. A sus quince años quiere irse a vivir con la gente del pueblo cercano y sus padres le conceden este deseo enviándola a Bobyl-Bakula y su esposa, un matrimonio mayor sin hijos.

ACTO I En el pueblo de Berendeyevka, en el otro lado del río. Snegoruchka escucha complacida las canciones de su amigo el pastor Lel, pero se entristece cuando éste se aparta de ella para irse con un grupo de muchachas. La joven Kupava, hija de un rico comerciante anuncia su próxima boda con Mizgir, pero éste queda prendado de Snegoruchka y con pasión le pide su amor. Kupava comenta afligida ante los aldeanos este desaire y ellos le aconsejan que acuda al Zar en busca de reparación.



ACTO II


En el palacio del Zar Kupava expone sus quejas ante el Zar Berendey, que decide desterrar a Mizgir al bosque. Ante la aparición de la hermosa Doncella de Nieve, todos quedan sorprendidos y el soberano le pregunta a quien ama, ella responde "a nadie", pues su corazón no conoce este sentimiento. El Zar anuncia entonces que quien la corteje y despierte su amor podrá casarse con ella y recibirá además una recompensa real. Todos piensan que Lel es el candidato más probable, pero Mizgir jura que va a ganar el corazón de Snegurochka.

ACTO III
En un lugar del bosque, al anochecer. Las gentes del pueblo se divierten con canciones y bailes. El Zar invita a Lel a elegir una doncella y a pesar de las súplicas de Snegurochka, Lel besa a Kupava y se va con ella. Snegurochka queda sola y desconsolada preguntándose por qué Lel la ha rechazado. Mizgir aparece de pronto e intenta una vez más ganar su amor, ella asustada por sus palabras sale corriendo. Aparecen Lel y Kupava declarando sus mutuos sentimientos, Snegurochka se encuentra con ellos y al ver su felicidad, desea también poseer la capacidad de amar.



ACTO IV

En el valle de Yarilo, el dios del sol, cuando está rompiendo el amanecer del día siguiente. La Doncella de Nieve invoca a su madre Belleza de Primavera. Ésta aparece de un lago rodeado de flores, escucha benevolente la petición de su hija y le hace entrega de una guirnalda que le concederá lo que anhela, advirtiéndole que se proteja de la luz del sol. Sin dar tiempo a que la joven pueda resguardarse en el bosque, aparece Mizgir y Snegurochka siente por vez primera el dulce y ardiente sentimiento del amor en su corazón.
Aparecen jóvenes parejas de novios del pueblo para celebrar el Día de Yarilo. Antes de que Mizgir pueda presentar a Snegoruchka como su prometida ante el Zar, ella le declara que lo ama y un rayo brillante de la luz del sol la ilumina. La Doncella de Nieve apenas puede despedirse y acto seguido se derrite ante la vista asombrada de todos los presentes: el poder del amor es la causa de su muerte. Mizgir, inconsolable, se ahoga en el lago.

El Zar trata de calmar a los habitantes de Berendeyans, consternados con este suceso que pone fin al invierno de quince años de duración que había caido sobre ellos. En respuesta, entonan un emotivo himmo a Yarilo.

Información obtenida de Wikipedia

Escuchemos algunos fragmentos escogidos de Snegurochka de Rimsky-Korsakov


25 julio 2010

Carl María von Weber: Oberón


El compositor romántico alemán Carl María von Weber era ya un músico reconocido y admirado, sobre todo por su famosa ópera El Cazador Furtivo (Der Freischütz), cuando recibió el encargo de Charles Kemble para escribir Oberón, o el Juramento del Rey de los Elfos (Oberón, of The Elf King's Oath) con un libreto en inglés de James Robinson Planche quién a la vez se inspiró en un poema de Christoph Martin Wieland.

De salud siempre frágil, Weber se trasladó a Londres en contra del consejo de sus médicos, ya que precisaba los ingresos que la ópera le iba a proporcionar.

Oberón se estrenó en el Convent Garden el 12 de abril de 1826 dirigiendo el propio Weber y con gran éxito. A pesar de ello, el compositor no estaba del todo satisfecho del modo como se había producido la obra y se propuso revisarla a su vuelta a Alemania pero desgraciadamente murió en Londres al cabo de pocas semanas el 5 de junio de 1826, cuando contaba treinta y seis años.

Los críticos musicales de la época recibieron mal la última ópera de Weber, la compararon con "Der Freischütz" y la calificaron como inferior y falta de inspiración y originalidad, sin saber apreciar las cualidades que posée. La partitura nos ofrece una música elegante y refinada, muy agradable de escuchar y con buenos momentos.En la actualidad es considerada como una de las últimas óperas románticas a la vez que precursora de los dramas wagnerianos.

En Estados Unidos Oberón se estrenó en Filadelfia el 12 de marzo de 1827 y en el Metropolitan Opera de Nueva York el 28 de diciembre de 1918, donde se dieron trece funciones hasta 1921. Rosa Ponselle cantó el papel de Reiza y en aquellas representaciones el director Artur Bodanzky cambió los diálogos hablados originales por recitativos.

El libreto fue traducido más tarde al alemán por Theodore Hell y es en este idioma con el cual se interpreta casi siempre. La obra también se revisó con frecuencia por libretistas y compositores y Gustav Mahler preparó una nueva versión cambiando algunos números y añadiendo música de enlace basándose en material ya existente. Debido a la dificultad de su puesta en escena Oberón se ha representado muy poco y con el tiempo se ha convertido en una obra ausente de los repertorios e injustamente olvidada por el público.

ACTO I

En el palacio de Oberón

Se inicia la obra con un coro de elfos: Light as fairy feet. Puck nos cuenta que Oberón y Titania se han enfadado de tal modo, que han jurado no volver a reconciliarse hasta hallar una pareja de enamorados cuya fidelidad mútua sea capaz de soportar cualquier calamidad hasta la muerte. Pero Oberón pronto lamenta este juramento, y para conseguir deshacerlo presta su ayuda al caballero Huon de Burdeos, el cual ha matado en defensa propia, a un pariente del Emperador Carlomago. Para obtener el perdón debe ir hasta la lejana ciudad Bagdad, matar al hombre que esté sentado a la izquierda del Califa, besar a la princesa Reiza y casarse con ella (algo casi imposible).

Oberón hace que Huon vea a la princesa en sueños y que la princesa sueñe con él, de modo que el amor nace entre los dos, aún sin conocerse. Le entrega una trompa mágica cuya subyugante música le protegerá del peligro y si la toca con fuerza convocará al mismo Oberón, para que le ayude. Además le da un vaso mágico, que tiene la maravillosa virtud de llenarse al acercarlo a los labios. Después, con su varita mágica, transporta al caballero Huon y a su escudero Sherasmin hasta Bagdad. (Aria de Huon: Bred to the camp from early youth).


En el harem del palacio, en Bagdad

Reiza esta a la espera de casarse con el príncipe Babekan. (Aria: Yes, O lord my life my salvation). Fátima, su esclava, le informa de la llegada del caballero Huon a la ciudad.

ACTO II

Salón del palacio del Califa

Huon consigue penetrar en el salón y da muerte al príncipe Babekan, que estaba sentado a su izquierda. Besa a la princesa Raiza como prometida suya y con el poder mágico de la trompa huyen los dos.

En el jardín del palacio

Scherasmin el escudero, se encuentra con Fátima y trata de seducirla. (Aria Fátima: Arabia's desolate child). Aparecen Huon con Reiza y Oberón, este último les advierte que se mantengan fieles incluso ante cualquier peligro y luego los conduce hasta el puerto de Askalon. (Cuarteto: On the blue sea).


Una gruta en una isla desierta

Para poner a prueba la fidelidad de los dos enamorados, Puck (Spirite of the air, the earth and sea), ordena a los elfos que hagan naufragar el barco donde viajan Huon y Reiza. Consiguen llegar a tierra y mientras Huon va en busca de ayuda, Reiza ve a lo lejos un barco y le hace señales de auxilio (Aria: Ocean, thou mighty monster), pero es una nave pirata y los corsarios se llevan a la princesa contra su voluntad. Los elfos llevan a Huon hasta Tunez donde se encuentra el refugio de los piratas.

Canción de las sirenas

(How delightful the waves) Oberón y Puck reúnen a todos los duendes para danzar bajo la luz de la Luna.

ACTO III

Jardín del Emir, en Túnez

Fátima se encuentra allí como esclava (Aria: Arabia, my country). Sherasmin que también ha sido rescatado de las aguas después del naufragio se encuentra con ella (Dueto: On the banks of the Garonne). Los dos ven al caballero Huon y le explican que ahora la princesa Reiza es una esclava, pidiéndole que intente rescatarla disfrazado de guardián. (Terceto: I must my self disguise).

Salón del palacio del Emir

Reiza canta la cavatina Grieve, my heart. Almanzor solicita sus favores, pero es rechazado. Roshana, la favorita del Emir, se siente celosa y humillada por las prefencias de éste hacia Reiza y jura tomar venganza, ordenando la presencia de Huon. El caballero canta I rejoice in new hopes, pensando que volverá a ver a su amada pero se encuentra con Roshana que le pide que asesine a Almanzor y después ocupe el trono con élla. Huon consternado, se niega y la pareja es sorprendida y acusada de conspiración.

Delante del palacio

Reiza y Huon han sido condenados a muerte y están a punto de ser ejecutados cuando Sherasmin encuentra la trompa mágica que se había perdido y tocándo con todas sus fuerzas convoca a Oberón. Como quiera que se había demostrado de sobra la fidelidad de los dos enamorados, permitiendo la reconciliación de Oberón y Titania, todos son transportados a Aquistran, donde son recibidos y colmados de honores por el Emperador Carlomagno.


A continuación podemos escuchar la famosa Obertura y algunos fragmentos de "Oberón", de Carl Maria von Weber

20 mayo 2009

Faust - 150 Aniversario (1859-2009)

El 19 de marzo pasado, se cumplió el 150 aniversario del estreno de la ópera "Faust" del compositor francés Charles Gounod, una de las más grandes obras escritas para este género musical.

La obra de Goethe ejerció muy pronto una verdadera fascinación sobre Gounod. En su autobiografía, escribe que había leído "Faust" en 1838 cuando tenía veinte años y que al viajar a Roma al año siguiente, para recibir el Gran Premio de composición musical como pensionario de La Academia de Francia, se llevó el libro consigo del cual no se separaba. Las primeras inspiraciones musicales surgieron en sus paseos nocturos por la hermosa isla de Capri y las afueras de Nápoles.

No obstante, su proyecto tardaría muchos años en realizarse y no adquirió verdadera entidad hasta 1855, cuando conoció casualmente al libretista Jules Barbier, el cual le hizo una adaptación de la pieza teatral titulada "Faust et Marguerite" de Michel Carré.
La obra no tuvo un comienzo fácil, sino más bien lleno de incidentes. No fue aceptada en el Teatro de Opera Nacional y aunque Léon Carvalho, director del Téâtre Lyrique de París se mostró interesado, hubo que esperar cerca de un año ya que por aquel entonces también se representaba el drama titulado "Faust" de Dennery.
Carvalho designó a su esposa Marie Caroline Felix-Miolan para interpretar el papel de Marguerite y la ópera sufrió numerosos retoques en los ensayos previos. La partitura inicial era mucho más larga y Gounod hubo de aceptar suprimir ciertos pasajes e incluir otros como el famoso coro de soldados del acto IV.



El Théâtre-Lyrique de París

Por fin se estrenó el 19 de marzo de 1859, pero no fue bien recibida. El editor, Antoine Choudens, que había adquirido los derechos por diez mil francos, organizó una gira por Alemania, Bélgica, Italia e Inglaterra, con Caroline de protagonista y en la primera representación en Estraburgo en abril de 1860 se cambiaron los diálogos hablados por recitativos.

Por extraño que hoy nos parezca, la crítica juzgó á Faust mas sabia que inspirada, más sinfónica que melódica. La obra significaba una ruptura con el bel canto italiano y con la poderosa influencia que ejercía la música de Meyerbeer. Gounod concedía gran protagonismo a Marguerite haciéndola expresar las profundas emociones del alma. "Cuando compongo, decía Gounod, me penetro del sentimiento, las palabras, el carácter del personaje, y dejo hablar mi corazón".
Ferviente admirador de Bach y Mendelssohn, Gounod definió un estilo musical clásico-romántico que influyó en los grandes compositores de su pais: Offenbach, Bizet, Saint-Saens, Massenet, Chausson, Debussy, Ravel... y que distingue a la música francesa por su exquisita elegancia y refinado buen gusto.
En 1862, tres años después del estreno, se repuso en París y esta vez fue un éxito. "Faust" tuvo 314 funciones en los diferentes escenarios del Théâtre Lyrique hasta abril de 1869. Este mismo año se presentó en la Grand Opera una tercera versión que incluía el conocido y bello ballet, siendo ésta la que ha perdurado en el repertorio. De 1869 a 1875 se dieron 166 funciones en las salas de la Opera Le Peletier y Ventadour.

"Faust" gozó de una inmensa popularidad internacional y tuvo el honor de inaugurar el Metropolitan Opera de Nueva York. En la Opera Garnier de París se ha representado más de 2400 veces, y 297 en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, siendo la tercera ópera más representada después de Aída y Rigoletto. En la actualidad se sigue ofreciendo en los teatros de ópera de todo el mundo.


La acción transcurre en Alemania, siglo XVI

Acto I - El gabinete de Faust

En su vejez, el doctor Faust medita con amargura que toda una vida de estudio no le ha conducido a nada y en cambio se ha perdido los mejores goces que ésta puede ofrecer. Intenta suicidarse con veneno, pero los coros de alegres aldeanos que pasan bajo su ventana le distraen y su mano tiembla al tratar de beberlo. Puesto que la religión y la ciencia no le han servido para aclarar sus dudas y darle la felicidad, Faust invoca a Satán (el diablo) para pedir su ayuda. Se le aparece Méphistophélès con elegante apariencia de "gentilhombre" y le ofrece gloria, riqueza y poder, pero Faust lo que anhela es la juventud perdida y conocer el amor, Je veux la jeunesse! a moi les plaissirs, les jeunes maîtresses... (Quiero la juventud! las jóvenes amantes, sus caricias y deseos!)
El diablo le dice que puede darle todo cuanto desée y que le servirá aquí en la tierra, pero debe firmar un contrato vendiendo su alma y después Faust le servirá a él (una modulación siniestra, terrorífica acompaña la expresión Là-bas...., Allá abajo...) Faust duda, pero Méphistophélès hace aparecer la imagen de Marguerite una hermosa joven hilando en su rueca y entonces Faust se decide extasiado:« A toi, à toi, fantôme adorable et charmant ! » (A ti, a ti, fantasma adorable y seductor!), firma el contrato y bebe la pócima que por arte de Méphistophélès le convierte en un apuesto caballero.

Acto 2 - En las afueras, en una de las puertas de la ciudad de París

Un coro de soldados, estudiantes y campesinos canta alegremente una canción festiva Vin ou bière (Vino o cerveza) en el exterior de un albergue con la insignia del dios Baco. Valentín a punto de ir a la guerra, confía el cuidado de su hermana Marguerite a su amigo Siebel que está enamorado de ella. Canta una invocación, añadida años después del estreno de la ópera sobre texto de O. Pradère, Avant de quitter ces lieux... (antes de dejar estos lugares). Esta aria, bastante convencional, es muy popular y pone a prueba la voz de barítono. Valentín es en la ópera, la encarnación del conformismo burgués, no extraña entonces que su parte tenga la música menos original y más sencilla.
Aparece Méphistophélès quien provee a la muchedumbre con vino y canta una provocadora e irreverente canción al becerro de oro ante el cual todos se inclinan Le veau d'or est toujours debout..., aria que produce un gran efecto, aunque el ritmo endiablado de la música así como su profundidad y complejidad no siempre es bien expresada por los intérpretes.
Méphistophélès calumnia a Marguerite y Valentín trata de herirlo con su espada que se rompe, entonces éste y sus amigos usan los escudos cruciformes de sus espadas para conjurar lo que ahora saben que es un poder infernal. Méphistophélès se une a Faust y los aldeanos en un vals Ainsi que la brise légère... Faust impaciente, conoce al fin a Marguerite y le declara su admiración Ma belle demoiselle... ofreciéndole su brazo, pero ella le rechaza .

Acto 3 En el jardín de Marguerite

El tercer acto es el punto culminante de la partitura. Después de una introducción orquestal, aparece el enamorado Siebel que trae un ramo de flores a su amada Faites-lui mes aveux... (Habladle por mí... )
Llegan al jardín Faust y Méphistophélès, éste se burla de Siebel y va a buscar un gran regalo para Marguerite. Faust se siente embargado por el sentimiento del amor y canta la famosa cavatina Salut, demeure chaste et pure... Regresa Méphistophélès con un cofre de preciosas joyas y un espejo que también deja junto a la entrada, exclamando Si le bouquet l'emporte sur l'ecrin, je consens à perdre mon pouvoir... (Si las flores le agradan más que el cofre, consiento en perder mi poder).
Aparece Marguerite recordando su encuentro con el apuesto caballero que la saludó y mientras hila en su rueca canta la hermosa balada Il était un roi de Thulé (Había un rey en Thulé), la música evoca el movimiento circular de la rueca y el misterio de las leyendas nórdicas. Encuentra el ramo y después descubre las joyas que se prueba emocionada mientra canta la célebre ária Ah! je ris de me voir si belle en ce miroir (Ah! río al verme tan bella en este espejo). Llega su vecina Marthe que comparte con ella sus confidencias, diciéndole que debe ser un regalo de alguien importante.

Se presentan Faust y Méphistophélès, éste último entretiene a Marthe mientras Faust pasea con Marguerite por el jardín. Su dúo es uno de los más bellos fragmentos de la partitura. Los primeros compases dan la impresión que los dos enamorados, que se habían alejado, vuelven a escena y que a medida que se acercan reinician progresivamente el hilo de su conversación; musicalmente se trata de una construcción debida a un dominio artístico consumado. Marguerite permite a Faust que la abrace Laisse-moi, laisse-moi, contempler ton visage... (Déjame contemplar tu rostro).
La ardiente pasión de Faust embelesa y seduce por completo a Marguerite, no obstante ya está anocheciendo y le pide que se retire, aunque acepta volver a verlo al amanecer.
Méphistophélès queda solo y canta O nuit, étends sur eux ton ombre... (Oh noche, extiende sobre ellos tu sombra...) otra ária muy célebre, pieza inquietante y diabólica, que aprovecha con habilidad los recursos de la voz de bajo.
Desde la ventana de su casa Marguerite canta expresando el gran amor que siente, mientras contempla las estrellas del cielo. Faust que aún está cerca la oye y acude junto a su lado. Méphistophélès sonrie triunfante mientras los dos enamorados se rinden a su pasión.

Acto 4 - Habitación de Marguerite, la iglesia, la calle

Marguerite, embarazada y luego abandonada por Faust, ha dado luz a un hijo y se ha convertido en una excluída social. Canta un aria Il ne revient pas (El no volverá). El enamorado Siebel la acompaña.
Atormentada, Marguerite acude a la iglesia a rezar, pero es interrumpida por Méphistophélès que le dice que sus oraciones son en vano y está ya condenada, luego un grupo de demonios la acosa mientras de fondo se escucha el dies irae... cantado por el coro acompañado por el órgano y la escena es sobrecogedora. Marguerite consigue acabar su plegaria pero maldecida por Méphistophélès se desmaya.
En la calle, Valentín y los soldados regresan de la guerra. Cantan un coro muy popular Gloire immortelle de nos aïeux (gloria inmortal de nuestros antepasados). Valentín corre a ver a su hermana y Siebel le pide que perdone a Marguerite. Faust y Méphistophélès entran al jardín y éste canta una serenata irónica Vous qui faites l'endormie (Vos que os haciais la indolente...). Valentín descubre lo ocurrido durante su ausencia, se bate a duelo con el hombre que ultrajó a su hermana y herido de muerte con su último suspiro condena a la desdichada Marguerite al infierno.


Acto 5 - Las montañas de Harz/ una prisión

Este acto empieza en las montañas de Harz, en la noche de Walpurgis. Méphistophélès y Faust se ven rodeados de almas de difuntos y de brujas. Faust quiere huir, pero entonces la montaña se abre y aparece un palacio resplandeciente y maravilloso en donde asiste a un banquete junto las reinas y cortesanas mas bellas y célebres de la historia. Una hermosa música acompaña un sensual y fascinante ballet que sugiere toda una noche de orgía.
Hacia el amanecer Faust tiene una visión de Marguerite que le impresiona y pide a Méphistophélès poder verla de nuevo. Desaparecen el palacio y las visiones y la montaña recupera su aspecto normal.
En un calabozo, Marguerite está dormida en espera de ser ejecutada al alba por haber dado muerte a su hijo en un rapto de locura. Méphistophélès ayuda a Faust a entrar allí y se retira. Marguerite siente un gran júbilo al ver a Faust y los dos reviven su apasionado amor, desde el momento en que se conocieron. Faust le pide que huya con él, entonces interviene Méphistophélès que ofrece a Marguerite rescatarla del verdugo, pero cuando ella conoce con espanto que Faust había hecho un pacto con el diablo, pide la protección divina y se encomienda a Dios y sus ángeles, Méphistophélès grita que ya está juzgada y Marguerite se desmaya.

Finaliza la ópera cuando el espíritu de Marguerite se eleva hacia el Paraíso y es acogida por un coro de ángeles que anuncia que ha sido salvada Sauvee! Christ est ressuscité (Salvada! Cristo ha resucitado). Mientras, Faust se arrodilla para suplicar el perdón.

Vídeos con escenas de la ópera Faust, Cantan Alfredo Kraus, Mirella Freni y Nicolai Ghiaurov




20 marzo 2009

Gwyneth Jones, gran soprano wagneriana


Gwyneth Jones es una gran cantante de ópera, que brilló especialmente entre 1960 y 1980 aunque su nombre quizá no haya alcanzado tanta popularidad como otras voces famosas .
La primera vez que la escuché cantar fue en la Trilogía de Richard Wagner, emitida por televisión hace ya unos cuantos años. Enseguida me cautivó su voz y su presencia escénica y cuando más adelante la pude admirar en un doble papel como Venus y Elizabeth en la ópera Tännhauser, se convirtió de inmediato en una de mis intérpretes favoritas.


Dos paisajes del País de Gales (Gran Bretaña)

Gwyneth nació el 7 de noviembre de 1936 en Pontnewynydd, en el hermoso País de Gales (Gran Bretaña). Estudió música en el Royal College of Music, de Londres, en la Accademia Musicale Chigiana, de Siena (Italia) y en el International Opera Studio de Zürich.
En 1962 , a los veinticinco años, hizo su debut cantando como mezzo-soprano en la ópera de Gluck "Orfeo y Eurídice" y fue contratada por la Opera de Zürich. Sin embargo, pronto descubrió que su voz poseía suficiente extensión para alcanzar notas altas y cambió su repertorio para soprano, siendo su primer papel importante el personaje de Amelia de Un ballo in maschera, de Verdi.
En 1964 debutó en el Covent Garden de Londres, sustituyendo a Leontyne Price y tras este triunfo su carrera se desarrolló rápidamente. Muy pronto interpretó a los más importantes personajes de las mejores óperas: Aída, Lady Macbeth, Desdémona (en Otello), Elisabeth (en Don Carlo), Leonora (en Fidelio) Donna Anna (en Don Giovanni), Cio-Cio San (en Madama Butterfly) Santuzza (en Cavalleria Rusticana) Medea, Tosca, Octavio (en Der Rosenkavalier).

En 1966 se presentó por vez primera en el santuario wagneriano de Bayreuth. Su éxito le permitió seguir cantando allí por espacio de los diecisiete años siguientes, dando vida a las heroínas del genio alemán.
Su voz fue definida por un crítico como: "Una voz lírica, pastosa, redonda, tabajada de una sola pieza, que en su plenitud gozó de extensión y potencia. Se distinguía por un canto inteligente y sensitivo, un fraseo en que la música, texto e intención componían un conjunto armónico. Una presencia escénica plástica y vital, se sumaba a la personalidad artística de Gwyneth Jones".
Más adelante, Gwyneth cambió a papeles más pesados, como Minnie (en La Fanciulla del West), Chrysothemis (en Electra), Salomé, el Marschallin (en Der Rosenkavalier), Eva (en Die Meistersinger von Nürnberg), Senta (en Der fliegende Holländer), Kundry (en Parsifal), Venus y Elisabeth (en Tannhäuser), Helena (en Die ägyptiche Helena), Ariadne (en Ariadne in Naxos). Sus actuaciones fueron regulares en los mejores teatros: la Opera de París, la Vienna Staat Opera, el Bayerische Staatoper, la Deutsche Oper de Berlín, la Royal Opera House, la Opera de Zurich, el Teatro Colon de Buenos Aires, la Opera de San Francisco... En 1972 debutó en el Metropolitan de Nueva York como Sieglinde (La Walkiria, de Wagner), llegando a cantar en este importante teatro en más de cincuenta ocasiones.



En el año 1976, Gwyneth Jones consiguió la corona a su carrera como cantante al ser Brünnhilde, la protagonista de la Trilogía "El Anillo del Nibelungo" de Wagner, en una controvertida puesta en escena de Patrice Chereau y dirección de Pierre Boulez, que produjo acaloradas críticas y discusiones, pero que con el paso de los años ha resultado ser una creación magistral y de referencia, afortunadamente registrada en DVD y en disco. Sin ninguna duda, son estas obras de Wagner, junto a Tännhauser donde ella consiguió su momento más alto como cantante y actriz, sin menospreciar todas sus grandes creaciones, la lista de las cuales realmente impresiona.
Con el paso del tiempo la voz de Gwyneth acusó cambios, algo por lo demás normal, aunque conservó su gran vigor, fuerza y expresión dramática. Su repertorio entonces fueron obras como Turandot, de Puccini, Tristán e Isolda, de Wagner y Electra, de Richard Strauss, L'incoronazione di Poppea, La viuda alegre, de Lehar y Norma, de Bellini.

Persona dinámica y de carácter, su actividad nunca ha cesado. Actuaciones en radio y series para televisión, recitales de lieder y conciertos, clases magistrales, jurado en concursos vocales. En 2003 fue directora de puesta en escena de la ópera "Der fliegende Holländer" en Weimar (Alemania), y sigue cantando... en 2007 creó el personaje de "Reina de Corazones" en la premier mundial de la ópera "Alicia en el país de las maravillas" de Unsuk Chin que tuvo lugar en Bavarian State Opera. Y en febrero de 2008 cantó el papel de Herodías en la ópera Salomé de Richard Strauss, en el Malmö Opera de Suecia.

Gwyneth Jones ha recibido numerosos reconocimientos musicales y culturales. En 1986 le fue concedido por el gobierno de su país, el título de "Dame" equivalente al de "Sir". En 1983 obtuvo un premio Grammy a su grabación de "El Anillo del Nibelungo". Posée también la Medalla de Honor de Oro de Viena, la Cruz de Honor de 1ª Clase austríaca, el Verdienstkreuz 1ª clase de la República Federal Alemana, el Premio Shapespeare, el Puccini Adward, el Commandeur de L'Ordre des Arts et des Lettres de Francia, es Kammersangerin de la Vienna State Opera y de la Bavarian State Opera y presidenta de la Wagner Society de Gran Bretaña.
Podemos leer aquí una interesante entrevista realizada a la cantante.


En la siguiente lista de vídeos hacemos un recorrido por la carrera Gwyneth Jones escuchándola en las arias de Il Trovatore de Verdi, Fidelio de Beethoven, La viuda alegre de Lehar, Tännhauser y El crepúsculo de los dioses de Wagner, Turandot y Tosca de Puccini y Aida de Verdi

29 septiembre 2008

Mado Robin: El prodigio de una voz



La soprano Mado Robin tuvo una voz que merecidamente se puede llamar excepcional, con un extraordinario rango de escala vocal, que le permitía alcanzar sin problemas incluso el do6 sobreagudo. Llegó a la altura de Ré/6, 2320 vibraciones al segundo, y en una reprentación en Vichy (Francia) emitió su nota más alta, un D7 sobre un C-alto la nota más aguda nunca cantada. Se la nombraba The French stratospheric coloratura por la frecuencia y facilidad con que alcanzaba las notas mas altas. Fielmente admirada por los verdaderos amantes del bel canto y de todas aquellas inolvidables voces que brillaron en la primera mitad del siglo XX, es quizá poco conocida de los aficionados a la lírica de hoy, posiblemente porqué murió todavía joven hace casi cincuenta años.

Su nombre verdadero era Madeleine Marie Robin y nació el 29 de diciembre de 1918 en la pequeña localidad francesa de Yzeures-sur-Creuse, un departamento del Alto Loira. Su familia era acomodada pues poseían el castillo de Vallées, en Tournon-Saint-Pierre cerca de allí.
Madó creció junto a dos hermanas en el selecto ambiente familiar y alternando sus estudios en la ciudad con estancias en el campo. Pronto sin embargo se hicieron notar sus extraordinarias facultades vocales y su primera profesora Mme. Fourestier la presenta al gran barítono italiano Titta Ruffo, el cual impresionado por su voz y la facilidad de alcanzar notas sobreagudas la recomienda a su amigo Mario Podestá, tenor francés de origen italiano, quien la formará vocalmente en las normas del "Bel canto".



Sólo dos años de estudio con éste último bastaron para conseguir en 1937 el primer premio del concurso para sopranos de la Opera de París, pero su carrera se vió retrasada por varias circunstancias. De 1939 a 1944 Francia vivió momentos dolorosos a cáusa de la segunda guerra mundial. Debido a su alianza con Inglaterra, tuvo que declarar la guerra a Alemania y finalmente vencida, sufrió la ocupación por ésta, mientras había un gobierno en Vichy y otro en Inglaterra. Durante aquellos años, Madó Robin ofreció numerosos recitales caritativos que ya despertaban la admiración del público y daban a conocer su nombre. Con la ayuda de Mario Podesta y la casa discográfica Pathé en 1942 ofrece un recital en la sala Gaveau en París y tambien tiene actuaciones en espectáculos de variedades.

Grabado de la Opera de París
En 1945, terminada ya la guerra, por fin Madó puede debutar en la Opera de Paris y lo hará con "Rigoletto" de Giuseppe Verdi. El éxito es inmediato y durante cinco años cantará las óperas Los Pescadores de Perlas de Bizet, Mignon de Thomas, La Flauta Mágica de Mozart y sobre todo la ópera que sería su gran creación: Lakmé de Delibes, de la cual llegaría a ofrecer casi 1500 representaciones a lo largo de su vida.
Aquellos triunfos, sin embargo, se vieron entristecidos por la muerte en accidente de automóvil de su marido Alan Smith, de nacionalidad inglesa, con quien se había casado cuando ella tenía diecisiete años. Tuvo una hija.
A partir de 1950 Madó Robin deja la compañía de la Opera y actúa en diversas ciudades de Francia, ofrece numerosas actuaciones en radio y televisión que permiten al público en general conocer y disfrutar su voz y más adelante realizará giras por el extranjero, en particular por Estados Unidos y Rusia.

Las principales obras de su repertorio aparte de las ya citadas, fueron Lucia di Lammermoor de Donizetti, La Traviata de Verdi, Los cuentos de Hoffman de Offenbach, El Barbero de Sevilla de Rossini, Mireille de Gounod y la obra El Ruiseñor de Stravinsky.

Para el 29 de diciembre de 1960, fecha de su 42 cumpleaños, se había preparado en la Opera Cómica de París una función especial para celebrar las 1500 representaciones de Lakmé, el gran papel de su vida, pero Madó enferma desde hacía ya tiempo, murió el día 10 de aquel mes y aquella voz maravillosa se apagó para siempre. Fue enterrada en su pueblo natal de Yzeures-sur-Creuse.

Sus amigos la recuerdan como la más dulce y menos diva y su agente Robert Deniau declaraba que Madó incluso parecía disculparse del talento que poseía.
Era una auténtica soprano ligera. Su voz poseía un timbre inconfundible de gran belleza, delicado y seductor. El sonido era uniforme, fresco y transparente, alcanzando con suavidad las notas más altas y sus exquisitas interpretaciones son un testimonio de la gran escuela de canto francesa.

En 1952 su grabación de la ópera Lakmé de Delibes para el sello "Decca", obtuvo el "Gran Prix du Disque" en Francia. Las grabaciones que dejó, lamentablemente, no fueron muchas y hay que tener en cuenta que son en sonido mono y tienen cincuenta años; quienes la oyeron cantar en directo aseguraban que no se podía comparar la realidad con las grabaciones. Nosotros sólo tenemos estas últimas para seguir admirándola tanto tiempo después.