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05 marzo 2012

Schubert, Der Hirt auf dem Felsen (El pastor en la roca)



Der Hirt auf dem Felsen (El pastor en la roca ), D. 965, es un célebre Lied (canción) para soprano, clarinete, y piano de Franz Schubert.
Fue compuesta por el músico vienés en los que serían últimos meses de su corta vida, entre octubre y noviembre de 1828. Escogidos por el mismo Schubert, los primeros cuatro versos y el último pertenecen al poeta Johann Ludwig Wilhelm Müller, y el quinto y sexto a Karl August Varnhagen von Ense.
Se trata de una larga canción vocal (unos doce minutos) cercana al aria de concierto que Schubert escribió a solicitud de la soprano austríaca Anna Milder-Hauptmann (la primera Leonora de Fidelio, única ópera de Beethoven) bajo la expresa condición de reflejar una amplia gama emocional y consumado virtuosismo vocal. Fue publicada un año después de la muerte del compositor y estrenada por la soprano en Riga el 10 de febrero de 1830.
En varias secciones, el pastorcito solo en lo alto de la montaña reflexiona sobre su aislamiento y soledad al escuchar los ecos mundanos del valle a sus pies. En la última sección la inminente llegada de la primavera le proporciona un hálito de esperanza y confianza en el porvenir.



Cuando estoy sobre la roca más elevada,
miro desde allí el profundo valle
y canto.
Lejano, desde el profundo y oscuro valle,
se eleva el eco
del abismo rocoso.
Cuanto más lejana llegue mi voz
tanto más límpida regresa
de las profundidades.
Mi bien amada habita, tan alejada de mí,
que yo suspiro apasionadamente
por ella.

Me consume un profundo tormento.
Para mí no hay más alegría,
sobre la tierra ha desaparecido la esperanza,
estoy tan solo aquí.
El canto resonó con nostalgia en el bosque,
así, nostálgico, resonó en la noche
atrayendo los corazones hacia el cielo
con maravillosa fuerza.

La primavera se acerca,
la primavera, mi gozo,
yo me preparo, por tanto
a iniciar mi camino.


Wilhelm Müller – Der Berghirt

Wenn auf dem höchsten Fels ich steh',
In's tiefe Tal hernieder seh',
Und singe.
Fern aus dem tiefen dunkeln Tal
Schwingt sich empor der Widerhall
Der Klüfte.
Je weiter meine Stimme dringt,
Je heller sie mir wieder klingt
Von unten.
Mein Liebchen wohnt so weit von mir,
Drum sehn' ich mich so heiß nach ihr
Hinüber.

Varnhagen – Nächtlicher SchallIn tiefem Gram verzehr ich mich,
Mir ist die Freude hin,
Auf Erden mir die Hoffnung wich,
Ich hier so einsam bin.
So sehnend klang im Wald das Lied,
So sehnend klang es durch die Nacht,
Die Herzen es zum Himmel zieht
Mit wunderbarer Macht.

Wilhelm Müller – Liebesgedanken
Der Frühling will kommen,
Der Frühling, meine Freud',
Nun mach' ich mich fertig
Zum Wandern bereit.


15 mayo 2011

Schubert, Sei mir gegrüßt



En 1822 Franz Schubert, que entonces contaba veinticinco años, había compuesto ya siete sinfonías, nueve óperas que apenas consiguieron estrenarse para ser un completo fracaso, música de cámara y piano con mejor aceptación y, sobre todo, un número extraordinario de lieder muy populares. Este mismo año compuso el delicado y emotivo lied titulado "Sei mir gegrüßt", con texto de Friedrich Rückert y dedicado a Frau Justina von Bruchmann.

Justina era hija de Johann Christian Ritter von Bruchmann, uno de los hombres más ricos de Viena y director del Wiener Nationalbank. Franz, hermano de Justina, era poeta y estudiante de filosofía, amigo y posiblemente condiscípulo de Schubert. Durante sus años de formación, de 1820 a 1823, fue un vínculo importante entre el compositor y el círculo de poetas y escritores románticos que había en Viena. Su lujosa residencia estaba abierta a todas las manifestaciones culturales de vanguardia: allí se ofrecía la lectura de nuevas obras literarias y también con frecuencia las famosas "schubertiadas", en un ambiente de animada celebración donde Justina y su hermana Isabella ejercían de encantadoras anfitrionas.

Entre los asistentes se encontraban algunos de los que serían fieles y grandes amigos de Schubert: el poeta Johann Mayrhofen, el pintor Leopold Kupelwieser, Moritz von Schwind y Franz von Schober, poeta, libretista y litógrafo. Este último estuvo comprometido con Justina durante algún tiempo, pero finalmente la familia de élla no aprobó aquel matrimonio.

Justina von Bruchmann falleció en 1830. Franz Schubert la había precedido dos años antes.



¡Oh, tú, que fuiste arrebatada de mi lado y mis besos,
te saludo, te beso!
Alcanzada sólo por mis saludos anhelantes,
Te saludo, te beso.

Tu, concedida a este corazón de la mano del amor,
Arrebatada de este pecho,
Con este torrente de lágrimas,
Te saludo, te beso.

A pesar de la distancia
Que se interpone perversamente entre tú y yo;
Para contrariar los celos del poder del destino,
Te saludo, te beso.

Al igual que tú, en la más hermosa primavera del amor,
Venías a mí con saludos y besos,
Con los torrentes más ardientes de mi alma,
Te saludo, te beso.

Un suspiro de amor borra el tiempo y el espacio,
Estoy contigo, estás conmigo,
Te estrecho entre mis brazos,
¡Te saludo, te beso!

(Traducción Mercedes Vivas)

Franz Schubert "Sei mir gegrüßt", op. 20 no. 1, D. 741



O du Entrißne mir und meinem Kusse,
Sei mir gegrüßt, sei mir geküßt!
Erreichbar nur meinem Sehnsuchtgruße,
Sei mir gegrüßt, sei mir geküßt!

Du von der Hand der Liebe diesem Herzen
Gegebne, Du von dieser Brust
Genommne mir! Mit diesem Tränengusse
Sei mir gegrüßt, sei mir geküßt.

Zum Trotz der Ferne, die sich feindlich trennend
Hat zwischen mich und dich gestellt;
Dem Neid der Schicksalmächte zum Verdrusse
Sei mir gegrüßt, sei mir geküßt!

Wie du mir je im schönsten Lenz der Liebe
Mit Gruß und Kuß entgegenkamst,
Mit meiner Seele glühendstem Ergusse,
Sei mir gegrüßt, sei mir geküßt!

Ein Hauch der Liebe tilget Raum und Zeiten,
Ich bin bei dir, du bist bei mir,
Ich halte dich in dieses Arms Umschlusse,
Sei mir gegrüßt, sei mir geküßt!

16 marzo 2011

Schubert, Auf dem wasser zu singen



Franz Schubert fue el gran maestro del lied. A mitad de la década de 1810 Schubert había escrito centenares de canciones y ya poseía un completo dominio de la forma además de su prolífica inspiración. Sólo en el año 1815 compuso más de cien obras de este género, y aunque en la década de 1820 su producción descendió, en cambio nos dejó el legado de muchas de sus mejores composiciones.

Auf dem wasser zu singen (Cantando en el agua) fue publicado por primera vez en 1823 y está considerado uno de sus mejores lied. El texto está basado en un poema de Friederich Leopold Graf zu Stolberg que fue un diplomático danés, poeta y clasicista, una figura importante en el tiempo que marcó la transición del clasicismo al romanticismo a finales del siglo dieciocho en Centro-Europa. Su poesía se ha conservado en gran parte al ser escogida por Schubert para sus lieder.
El poema "Auf dem wasser zu singen" fue escrito en 1782 y dedicado a su esposa Agnes von Stolberg Witzleben, con la cual acababa de casarse. Después de tan sólo seis años de feliz matrimonio y haber tenido cuatro hijos, Agnes falleció prematuramente.

Franz Liszt hizo una transcripción de este lied para piano solo en 1837-38 y que formó parte de su colección de 12 lieder populares de Schubert.




Auf dem wasser zu singen comienza con un la bemol menor que va cambiando a La bemol mayor y que parece ser el movimiento entre dos mundos diferentes: el físico y el emocional. Uno de ellos es la luz rojiza de los destellos últimos del día y el otro el mundo oscuro que le sigue comparándolo con fin de la existencia.

La composición marca cuidadosamente el tema del poema resaltando la brillantez del agua y el balanceo de la embarcación -nótese la habilidad con que Schubert hace esto cuando surge una octava y después desciende- imitando el movimiento de las olas, con una puntuación rápida que tal vez sugiera el movimiento del timón.
Pero al hacer esto, Schubert no sólo sigue el ritmo natural de las olas, sinó también el procedimiento que eligió Stolberg para el mismo propósito: téngase en cuenta que el poema puede ser examinado como una serie de coplas, cada una con una línea seguida de otra contra línea que contiene lenguaje e imágenes que son similares si bien no significa lo mismo, palabras específicas que enlazan las coplas, como un hilo de ejecución entre ellas; la técnica de sincronización es sorprendente, una vez más el movimiento de las olas arriba y abajo.

El poema sugiere un estado de somnolencia que se acerca, quizás un sueño; el mundo es visto bajo una luz extrañamente rojiza: el fascinante y breve momento del crepúsculo. La oscuridad pronto vendrá sobre el paisaje y la maravillosa imagen se desvanecerá con el anochecer.



Auf dem Wasser zu singen (Para cantar en el agua) D. 7
74

(Traducción propia)

En medio del brillo que reflejan las olas
Se desliza, como el cisne, el barco meciéndose;
¡Oh, en la alegría de estas ondas con suavidad brillante
se desliza el alma adelante como el barco;
Luego del cielo bajan sobre las olas
danzas del sol rojizo en todo el barco.

A través de los árboles del bosque del oeste
señales amistosas llegan de resplandor rojizo;
Bajo las ramas de la arboleda del este
murmullan los juncos en el brillo rojizo;
Alegría del Cielo y de la paz de la arboleda
respira el alma en el resplandor del atardecer.

¡Oh, el tiempo se desvanece en alas de rocío
para mi, meciéndome sobre las olas;
Mañana, desaparecerá con alas brillantes
otra vez, como ayer y hoy,
Hasta que, en un ala más alta y radiante,
Yo mismo desaparezca en el paso del tiempo.


A continuación podemos escuchar Auf dem Wasser zu singen (D. 774) interpretado sucesivamente por Elly Ameling, Dietrich Fischer Dieskau y en la versión de piano solo de Franz Liszt




Original en alemán - Für meine Agnes (Para mi Agnes)


Mitten im Schimmer der spiegelnden Wellen
Gleitet, wie Schwäne, der wankende Kahn:
Ach, auf der Freude sanftschimmernden Wellen
Gleitet die Seele dahin wie der Kahn;
Denn von dem Himmel herab auf die Wellen
Tanzet das Abendrot rund um den Kahn.

Über den Wipfeln des westlichen Haines
Winket uns freundlich der rötliche Schein;
Unter den Zweigen des östlichen Haines
Säuselt der Kalmus im rötlichen Schein;
Freude des Himmels und Ruhe des Haines
Atmet die Seel im errötenden Schein.

Ach, es entschwindet mit tauigem Flügel
Mir auf den wiegenden Wellen die Zeit;
Morgen entschwinde mit schimmerndem Flügel
Wieder wie gestern und heute die Zeit,
Bis ich auf höherem strahlendem Flügel
Selber entschwinde der wechselnden Zeit.

20 septiembre 2009

Brahms y el Lieder ( 1 )



Los conservadores de hoy son, ocasionalmente, los progresistas de mañana. Ese fue el caso del sensible compositor de lieder Johannes Brahms. Antes de que el romanticismo tardío, de orientación literaria, reflejara en la música los estados de ánimo contenidos en un poema, Brahms, volviendo a la simplicidad arcaica de la forma e inspirándose en las canciones populares en el sentido más amplio de la palabra, había conferido al lied con acompañamiento de piano -que estaba entonces a punto de convertirse en un retrato del alma- claridad y contornos bien definidos que serían determinantes para numerosos compositores del siglo XX.

La opus 91, publicada en 1884, es un ejemplo de progresismo dentro de una aparente vuelta atrás. La antigua aria, con instrumento obligado, revive en las dos canciones, en las que la viola se une al acompañamiento de piano, introduciendo a un contrapunto. Los acordes interrumpidos de la viola sugieren en Gestillte Sehnsucht, el murmullo del viento, mientras que en Geistliches Wiegenlied dicho instrumento muestra la antigua técnica de cantus firmus al principio de la vieja nana alemana Joseph, lieber Joseph mein. Ninguna frase suena forzada o anticuada y, sin embargo, cada uno de los versos del lied respira el espíritu de un barroco interpretado de forma libre y romántica.



Dibujo que muestra un joven Brahms

Brahms considera que la melodía y el bajo eran dos elementos decisivos. Para ser hermosa y vibrante, la melodía debe elevarse sobre el bajo, que no constituye sólo un fundamento armónico, sino que es, a su vez, un acompañante vivo y animado. Las partes extremas forman la esencia; las partes internas, por muy ricas que sean, son siempre secundarias. Este principio básico del Brahms compositor de lieder se manifiesta con suma claridad en las canciones de estilo popular, como por ejemplo Von ewiger Liebe, con sus toques eslavos, o la exultante Meine Liebe ist grün. La simplicidad en el lied corre siempre el riesgo de convertirse en sentimentalismo. Stäridchen, por ejemplo, que data de 1889, está en el borde de la sensiblería: gracias a la flexibilidad de la melodía y a una línea de bajo contenida, Brahms evita caer en el sentimentalismo.

Pintura de Claude Monet

Ven, hermosa noche de verano (O komme, holde sommerncaht)
Ven en silencio, hermosa noche de verano;
¡el amor te ha elegido para la victoria!
Ahora muchos capullos se rompen en secreto
las violetas abren sus lindos senos;
ahora la rosa inclina su cabeza en el crepúsculo,
y también ahora mi amada, tan traviesa, será por fin mía!

(Grohe)

Como melodías (Wie melodien zieht es mir)

Como melodías atraviesa
mi espíritu dulcemente.
Como flores primaverales florece
y flota como el perfume.
Pero viene la palabra y lo agarra
y os lo pone ante la vista;
como grises brumas palidece
y desaparece como un soplo.
Y ,sin embargo, en la rima
se oculta todavía un perfume
que el ojo húmedo reclama
de su callada semilla.

(Klaus Groth)

La noche de mayo (Die mainacht)

Cuando la argenta luna
brilla a través del ramaje
y esparce su soñolienta luz
sobre el cesped.
y el ruiseñor canta, yo voy triste y errante
de arbusto en arbusto.
Envuelta en el follaje
una pareja de tórtolos
se arrulla ante mí;
pero yo me vuelvo
y busco sombras más negras
y se escapa una lágrima solitaria.
¿Cuando oh visión sonriente
que resplandece como la aurora
a través de mi alma,
te encontraré en la tierra?
Y la lágrima solitaria
cae sobre mi mejilla
cada vez más caliente.


(L.C. Heinrich Hölty)
Serenata (Ständchen)
La luna brilla sobre los montes,
favoreciendo a los enamorados;
en el jardín se escucha una fuente,
el resto es silencio en todas partes.
Junto a la muralla en sombra
hay tres estudiantes
con flauta, violín y cítara
que cantan mientras tocan.
El sonido se desliza suavemente
hacia el sueño de la más bella;
ella ve a su rubio amante
y murmura: ¡No me olvides!

(Franz Kugler)
Escuchemos a continuación estos cuatro lieder de Brahms, en la espléndida voz de una Jessye Norman de 35 años (1980)


14 septiembre 2009

Brahms y el Lieder ( 2 )



Todos los lieder de Brahms tienen una estructura compacta. Ello se debe, por un lado, a la variedad estrófica, por la cual el compositor tenía una clara preferencia, y por otro lado al método seguido para unir sin costura las diferentes secciones de la composición y para aunar la voz y el acompañamiento pianístico mediante el empleo de motivos similares.También en los lieder que fluyen libremente, las secciones individuales se repiten a modo de refrán. Rige la unidad simétrica incluso donde la fantasía parece libre de seguir a su antojo, como en Mainacht, caso muy distinto es el de Therese (1882) compuesta sobre versos de Gottfried Keller, el cual era en muchos aspectos de espíritu afín al de Brahms.

El músico revela su procedencia de la Alemania septentrional en los Andantes, como por ejemplo en Wie Melidien zieht es mir sobre texto de su compatriota Klaus Groth, o en Immer leisser wird mein Schlummer, que data de su última época creadora. El estilo lapidario de Vier ernste Gesänge anuncia la puesta en música del poema de Heine Der Tod, das ist die kühle Nacht, Brahms trató con muchísimo respeto los versos de Heine, a los que ya habían puesto música sus grandes predecesores Schubert y Schumann.

Brahms escribió unos trescientos lieder para voz solista y piano; parte considerable de estos son arreglos de canciones populares. La voz aguda es, en muchos casos, la primitiva. Es más difícil ilustrar los diferentes periodos de la evolución de Brahms en base a las canciones que, por ejemplo, por su música de cámara o para el piano. Los lieder muestran, en efecto, que tanto en el primero como en el último período rigen los mismos principios.
Karl Schumann


Teresa (Therese)
Tú, joven imberbe
¿cómo me miras así?
¡Que pregunta
me han hecho tus ojos!
Todos los consejeros de la ciudad
y todos los sabios del mundo
callan ante la pregunta
que tus ojos hacen.
Sobre el armario de mi prima
hay una caracola:
acerca tu oreja a ella
y oirás una cosa.
(Göttfried Keller)

Mensaje (Botschaft)
Sopla, brisa, acariciadora y dulce,
por las mejillas de mi amada;
juega tiernamente con sus rizos,
no quiers seguir volando.
Si por azar te preguntara ella
cómo me va en mi dolor,
responde: "Su pena era infinita
sus quejas muy serias;
pero ahora tiene la esperanza
de un maravilloso revivir,
porque tú, preciosa,
te acuerdas de él"
(basado en Hafis)

La muerte es una noche fresca (Der tod, das it die küle nacht)
La muerte es una noche fresca,
la vida un dia sofocante.
Está oscureciendo, tengo sueño.
El dia me ha rendido.
Sobre mi lecho se yergue un árbol
en cuyas ramas canta el ruiseñor.
Sólo canta de amor;
y yo lo oigo, lo oigo incluso en sueños.

Escuchemos estos tres lieder de Brahms, en la voz de Jessye Norman