14 octubre 2018

Johannes Brahms, Intermezzo op. 117



Un Intermezzo (intermedio o entreacto) normalmente es una pieza musical de breve duración, destinada a ser interpretada entre los actos de una obra larga, a la manera de un descanso y un entretenimiento, aunque también puede darse este nombre a una composición solitaria.

El primer conjunto de piezas cortas que escribió Brahms fueron los Dieciséis valses (1865) pero luego vendrían obras como las Ocho piezas para piano (1878) -consta de cuatro caprichos y cuatro intermezzi-, las Op. 116, Siete fantasías (1892) -tres caprichos y cuatro intermezzi-, o estos Tres intermezzi también de 1892. En el año siguiente todavía compondría las Seis piezas para piano -cuatro de ellas son intermezzi- y las Cuatro piezas para piano , con tres intermezzi y una rapsodia.

De las veinte obras cortas para piano que Brahms publicó en los opus 116, 117, 118 y 119, catorce tienen el título Intermezzo  y el compositor abandona el término Capriccio a partir del op. 116. Si bien una pieza introspectiva y suave puede ser considerada un intermezzo , también lo es el op. 118 núm. 6, que, sin embargo, tiene una sección media  muy apasionada. Probablemente, Brahms consideró que el término era bastante genérico para satisfacer sus necesidades creativas. La mayoría de estas composiciones siguen la sencilla forma ternaria de la canción de tres partes. Hay una voluntad muy pronunciada en la manera de componer de Brahms que tiende a la simplicidad y la concentración. Las armonías son menos complicadas, las modulaciones más limitadas, los ritmos más uniformes y hay un ahorro en los recursos utilizados, fascinante.

Brahms en 1872

Los Tres intermezzo para piano opus 117 , el más pequeño de los cuatro conjuntos, es el único en utilizar este término exclusivamente en el título colectivo y no exigen la habilidad técnica necesaria de muchos de sus anteriores trabajos, pero su musicalidad incisiva es suprema para una comprensión propia de estas miniaturas musicales. El hecho de que tengan la indicación de tempo Andante también representa un problema para el pianista, el cual debe investigar los detalles de cada pieza y acentuar los elementos que la contrastan. No se sabe por qué Brahms dejó de producir obras para piano de más amplitud e importancia, pero el menor tamaño de las obras posteriores en ningún caso queda disminuida su complejidad o significación musical. Fueron descritas por el crítico Eduard Hanslick como "monólogos" ... Piezas de "carácter exhaustivamente personal y subjetivo que impacta como una nota pensativa, gráfica, soñadora, resignada y elegíaca."



Núm. 1 en mi bemol mayor
El primer intermezzo está en la tonalidad de mi bemol mayor y compás 6/8. Tiene una forma ternaria (ABA '), con las indicaciones de tempo: Andante moderato - Più Adagio - Un poco più Andante . Su interpretación dura unos 5'10 "minutos.
En la partitura tiene un prefacio con dos líneas de texto de una vieja y preciosa balada escocesa , Lady Anne Bothwell' s Lament . El texto dice:

" Below, my babe, lie still and sleep! "  Mi pequeño, mi niño, acuéstate y duerme!
It Grieves me sore to see thee Weep!  Me duele mucho verte llorar!

Realmente el intermezzo núm. 1 es como una canción popular y nos hace recordar los movimientos lentos de las sonatas para piano de juventud.

Núm. 2 en si bemol menor
El segundo intermezzo está en la tonalidad de mi bemol mayor y compás 3/8. Tiene una forma ternaria con elementos de la forma sonata , y  una única indicación de tempo: Andante non troppo y con molto espressione . Su interpretación dura unos 3'46 "minutos.
Este intermezzo proporciona un excelente ejemplo de forma sonata con una transformación temática. Brahms elige el mayor relativo, re bemol, para el segundo tema, mientras que la sección de desarrollo se basa en los arpegios fluidos del primer tema. En la recapitulación, el segundo tema, transformado, oscila modalmente entre la tónico mayor y la menor.
Sorprende la sección central, en la tonalidad de mi mayor, con un ambiente vienés, dulce y suave, muy diferente de la primera y tercera secciones, en mi menor, más austeras y fuertemente contrastadas. Y todas las secciones están construidas sobre un mismo tema sencillo, de pocas notas.

Núm. 3 en do sostenido menor
El tercer intermezzo está en la tonalidad de do sostenido menor y compás 2/4. Tiene una forma ternaria expandida (A A 'BA "), con una única indicación de tempo: Andante con moto . Su interpretación dura unos 4'50 "minutos.
El tema principal, una melancólica nana, se reproduce en octavas que hay que interpretar suavemente. Fluye tranquilamente, comenzando con cierto optimismo pero, en general, tiene un ambiente bastante reservado y austero. La frase de contraste también se presenta en octavas. La sección central está en la mayor. Una breve transición lleva a la vuelta de la sección A, que aparece rearmonizada. Brahms se refirió una vez a este Intermezzo como "canción de cuna de todo mi dolor ".

Escuchemos primero el nº 2 y en el siguiente vídeo los tres opus 117







25 julio 2018

Schubert, Die Forelle (La trucha)



LA TRUCHA (Die Forelle) D.550 (1817?)

Música de Franz Schubert (1797 - 1828)

Texto de Christian Friedrich Daniel Schubart (1739 - 1791)

En un claro arroyuelo,
Se precipita alegremente
La trucha juguetona,
Que pasa como una flecha.
Yo estaba en la orilla
Y en un dulce sosiego
Vi el baño del alegre pececito
En el claro arroyuelo.

Un pescador con su caña
Se colocó en la orilla,
Y miró a sangre fría,
Los serpenteos del pececillo.
Mientras el agua siga clara,
Y no se enturbie, pensé,
No podrá coger a la trucha
Con su anzuelo.

Finalmente el ladrón se cansó
de esperar. El pérfido, enturbió
Las aguas del arroyuelo
Y antes de que me diera cuenta,
La caña dio tal respingo
Que enganchó al pececillo.
Y yo, con la sangre alterada,
Miré a la presa engañada.



TEXTO ORIGINAL

In einem Bächlein helle,
Da schoß in froher Eil
Die launische Forelle
Vorüber wie ein Pfeil.
Ich stand an dem Gestade
Und sah in süßer Ruh
Des muntern Fischleins Bade
Im klaren Bächlein zu.

Ein Fischer mit der Rute
Wohl an dem Ufer stand,
Und sah's mit kaltem Blute,
Wie sich das Fischlein wand.
So lang dem Wasser Helle,
So dacht ich, nicht gebricht,
So fängt er die Forelle
Mit seiner Angel nicht.

Doch endlich ward dem Diebe
Die Zeit zu lang. Er macht
Das Bächlein tückisch trübe,
Und eh ich es gedacht,
So zuckte seine Rute,
Das Fischlein zappelt dran,
Und ich mit regem Blute
Sah die Betrogene an.

18 mayo 2018

Mozart, Concierto para violín nº 5 (K219)




El Concierto para violín núm. 5 en La mayor, K 219, con frecuencia conocido con el sobrenombre de "El turco", se cree que fue compuesto por Mozart en 1775 y podría haberse estrenado durante la temporada de fiestas de aquel mismo año en Salzburgo. De ello se desprende  por la típica estructura de movimientos alternantes rápido-lento-rápido.

Mozart compuso la mayoría de sus conciertos para instrumentos de cuerda entre 1773 y 1779, pero hasta al momento, no se sabe con certeza para quién, ni para qué ocasión fueron escritos. De la misma manera, la fecha de creación de estas obras no está clara. Los análisis de la escritura y de las filigranas del papel han demostrado que la datación de los cinco conciertos para violín no son reales. Al parecer, Mozart cambió el año de la composición del quinto concierto -que originalmente era de 1775- y la substituyó por 1780, y, más tarde, volvió a rectificar a 1775, deconociéndose los motivos que tuvo para hacerlo. La partitura autógrafa se conserva en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, en Washington D.


Violin de Mozart
Cada uno de los conciertos de violín de Wolfgang Amadeus Mozart es más largo y épico que el precedente y en el momento de escribir el último, el No. 5 en La mayor, K. 219, Mozart había logrado crear algo muy parecido a lo que seria el concierto instrumental del siguiente siglo.

Aunque la pieza en sí está claramente dentro de la tradición clásica del concierto de cámara, su duración, escala y el grado de sus demandas técnicas marca el trabajo como algo nuevo para el violín. Muchas obras con iguales o mayores exigencias ya habían sido compuestas por aquel entonces, pero ninguna de ellas ha sobrevivido a la prueba del tiempo, y ciertamente ninguna es tan formidable como ésta, razón por la que acostumbra a recibir tanta atención de musicólogos e historiadores, a semejanza de las joyas de la corona del catálogo de conciertos de piano de Mozart.

El escenario dramático del Concierto No. 5 es realmente impresionante: es casi una ópera en forma de concierto, con el solista como protagonista. Un caballo de batalla del repertorio estudiantil y un elemento básico para los profesionales del violín.

Mozart con la Espuela de Oro
Escrito para dos oboes, dos trompas y cuerdas, en La mayor, una tonalidad que Mozart no volvería a utilizar en un concierto hasta 1782 en el K.414 para piano y orquesta, consta de los tres clásicos movimientos y las indicaciones para los mismos son:

Allegro Aperto - Adagio - Allegro Aperto
Adagio
Rondeau - Tempo di Minuetto

La indicación de Aperto en el primer movimiento es muy poco habitual en la música instrumental del compositor, no en cambio en sus obras operísticas. Esto implica que la pieza ha de ser comprendida en un contexto más amplio, con más majestuosidad que la de un simple Allegro.

El primer movimiento se inicia con la orquesta presentando el tema principal, una melodía típica de Mozart. El solo de violín llega con un breve pero dulce adagio, con un sencillo acompañamiento de la orquesta. A continuación, se combina el tema principal con el solo de violín, que interpreta una melodía diferente que destaca sobre la orquesta. La duración del primer movimiento es de unos 10-11 minutos. Mozart compuso más tarde el Adagio para violín y orquesta, K.261 como sustituto del movimiento lento original. El Rondó final es un minuetto recurrente. En la parte central hay un cambio de compás de 3/4 a 2/4 y aparece la música de carácter turco, motivo por el cual el Concierto ha recibido el sobrenombre de "El turco".


02 abril 2018

Berlioz, Nuits d'été Nº 1 Villanelle





LAS NOCHES DE ESTÍO Op.7 (Les nuits d'été)

Música de Héctor Berlioz (1803 - 1869)

Texto de Teófilo Gautier (1811 - 1872)


Villanella

Cuando llegue la estación nueva,
cuando hayan desaparecido los fríos,
los dos nos iremos, bella mía,
para coger los lirios en el bosque.
Bajo nuestros pies desgranando las perlas
que se ven por la mañana temblar,
iremos a escuchar a los mirlos
silbar.
La primavera ha llegado, bella mía;
es el mes por los amantes bendecido;
y el pájaro, satinando su ala,
dice sus versos al borde del nido.
¡Oh! Ven pues a este banco de musgo,
para hablar de nuestros hermosos amores,
y dime con tu dulce voz:
¡Siempre!
Lejos, bien lejos, extraviando nuestros pasos,
hagamos huir al conejo escondido,
y al gamo, inclinado en el espejo de la fuente
admirando su gran cornamenta;
luego, en nuestro hogar, felices y contentos,
apretando nuestros dedos,
volveremos, trayendo canastas de fresas
del bosque.




Villanelle

Quand viendra la saison nouvelle,
Quand auront disparu les froids,
Tous les deux nous irons, ma belle,
Pour cueillir le muguet aux bois.
Sous nos pieds égrenant les perles
Que l'on voit, au matin trembler,
Nous irons écouter les merles
Siffler.
Le printemps est venu, ma belle;
C'est le mois des amants béni;
Et l'oiseau, satinant son aile,
Dit ses vers au rebord du nid.
Oh! Viens donc sur ce banc de mousse,
Pour parler de nos beaux amours,
Et dis-moi de ta voix si douce:
Toujours!
Loin, bien loin égarant nos courses,
Faisons fuir le lapin caché,
Et le daim, au miroir des sources
Admirant son grand bois penché;
Puis chez nous, tout heureux, tout aises,
En paniers, en laçant nos doigts,
Revenons, rapportant des fraises
Des bois.


12 febrero 2018

J. L. Pérez de Arteaga - Aniversario



En este primer aniversario, queremos decirte José Luis que te recordamos y seguimos encontrando a faltar tus comentarios.

Te dedicamos este vídeo con la quinta de tu admirado Mahler, con quién ahora seguramente puedes departir, así como también con el maestro Abbado.

Con todo respeto, un abrazo a los tres.




Gustav Mahler-Symphony nº 5