18 marzo 2008

Grandes del piano: Alfred Brendel



El gran pianista Alfred Brendel ha anunciado su retirada para este año 2008. Creemos que es una buena ocasión para recordar un poco su biografía.

Nace el 5 de Enero de 1931 en la pequeña localidad de Vizmberk, que en la actualidad se llama Loucna nad Desnou (República Checa) hijo único de una familia que no eran músicos y con antepasados austríacos, germanos, italianos y checos. Cuando tenía seis años él y su familia se trasladaron a Zagreb y más adelante a la ciudad de Graz.

La encantadora localidad de Loucna nad Desnou, en la región de Olomuc (República Checa)


Estudió piano y composición hasta la edad de dieciseis, aunque no tuvo una educación musical profunda y regular y se le considera en gran medida un autodidacta. Hacia el final de la segunda guerra mundial, con sólo catorce años, fue mandado a excavar trincheras en el frente, pero al sufrir signos de congelación lo evacuaron a un hospital. Finalizada la guerra continuó tocando el piano, hizo composiciones y se dedicó a la pintura. También recibió lecciones masterclass de Edwin Fischer, Edward Steuermann y Paul Baumgartner.



Su primer concierto en público fue en Graz en 1948 que él tituló "The fugue In Piano Literature" compuesto por obras de Bach, Brahms, Listz y algunas de sus propias composiciones. A pesar de su gran interés hacia la literatura y la pintura, cuando en 1949 ganó el 4º premio en el concurso "Ferruccio Busoni" celebrado en Bolzano, se decidió por la carrera musical. En 1950 se trasladó a Viena y pronto grabó su primer disco: el concierto nº 5 de Prokofiev y otras grabaciones como las sonatas de Beethoven junto a obras de Listz, Brahms, Schubert y Schumann. De Frederic Chopin solamente ha registrado sus famosas polonesas, grabación muy apreciada.
A partir de un concierto dado en el Reina Elizabeth Hall de Londres, tres casas discográficas se interesaron por él, trasladándose a vivir a Hanspstead (Londres) y comenzando una serie de grabaciones que lo darían a conocer por todo el mundo y ser reconocido como un extraordinario pianista.


El Palacio de Buckingham en Londres


Brendel es considerado uno de los intérpretes más serios de la música clásica alemana de autores como Beethoven, Schubert y Mozart. Poco interesado en las obras de autores del siglo pasado, ha hecho una excepción con las obras de Arnold Schoenberg. Su modo de tocar es descrito como musicalmente analítico y cerebral, pero él opina (opinión que compartimos) que el primer deber de un pianista es respetar la voluntad que el compositor tuvo al crear su obra, por encima de un virtusismo excesivo del intérprete, y cita a los pianistas Alfred Cortot, Wilhelm Kempff y a los directores Bruno Walter y Furtwangler como sus influencias en este aspecto.
Ha actuado con las más importantes orquestas de Europa y Estados Unidos y ha recorrido en gira toda Sudamérica, Australia, Nueva Zelanda y Japón. Sus apariciones en Festivales incluyen los de Edinburgo, Aldebourgh, Atenas, Granada, Varsovia, Puerto Rico, Viena y Salzburgo.
Ha impartido clases magistrales en Viena y también ha escrito sobre temas musicales.



Casado dos veces, su primer matrimonio fue de 1960 a 1972 y tuvo una hija llamada Doris. En 1975 volvió a casarse con Irene Semier y tuvieron tres hijos: Adrian (violoncellista), Katharina y Sophie.Tiene actualmente 77 años y desde hace algún tiempo ha dejado de tocar muchas de las piezas que requieren un notable esfuerzo debido a sus problemas de artritis.


Desde aquí le ofrecemos nuestro pequeño homenaje a este gran pianista que admiramos y tendrá para siempre un puesto entre los mejores.




Alfred Brendel nos ofrece una magistral y emotiva interpretación del Impromptu op. 90, nº 3 de Franz Schubert.
A continuación lo podemos ver y escuchar tocando el Concierto nº 3 de Beethoven.




1 comentario:

B. Miosi dijo...

Soy una gran admiradora de Alfred Brendel. Creo que es uno de los mejores pianistas, actualmente con vida. Es una pena que tenga que retirarse, pero los años no perdonan.

Tu entrada nos ha dado una semblanza de Brendel, y te lo agradezco profundamente.

Blanca Miosi